martes, 27 de junio de 2017

PASEO A LA LUZ DE LA LUNA






Atardecer en el santuario de la Peña de Francia
¡Esto es de locos! Aún no hemos realizado la gastrurruta a El Torozo, asomándonos a sus vertiginosos y exclusivos balcones con vistas a todos los pntos cardinales (por cierto, que aún queda alguna plaza libre y según parece vamos a necesitar chaqueta, lo digo por l@s caluros@s). Pues que ya tenemos que ir pensando en la siguiente salida.

Consultado nuestro frenético calendario (esto parece un sprint, que ya llegamos a la meta) y tenemos que ir preparando El Paseo a la Luz de la Luna.

Preparándonos en la Hospedería
 Retomamos la tradición veraniega de los paseos nocturnos aprovechándonos de que La Peña de Francia tiene acceso por carretera. La Peña es un verdadero faro en medio de la Meseta, por la noche y desde ella es un espectáculo contemplar en silencio las islas de luz que forman los pueblos y las estrellas, en medio del mar de tinieblas.

Desde La Peña hacia el norte.
Al fondo, Sierra de Las Quilamas y el Pico Cervero
Saldremos el sábado 8 de julio a las 19:30 de Gabriel y Galán, para subir en autobús hasta  la Peña de Francia. Como es lógico, antes de comenzar no tomaremos el obligado café, pero hemos preparado un refrigerio en la Hospedería del Santuario, que se baja mejor bien hidratad@.


Allí en lo alto, veremos la sombra de La Peña extenderse por los pueblos de La Sierra y por el lado opuesto, cómo el sol se escondiendo y va tiñendo el cielo de todos los tonos rojizos imaginables.


La sombra de La Peña invadiéndolo todo, el Valle del Lera, casi La Alberca.
Al fondo, La Sierra de Béjar y a la derecha La Sierra de La Alberca, que abriga a Batuecas 
Comenzaremos a caminar con las últimas luces del día, para tener que encender las linternas (mejor frontales) antes de llegar a Los Puertitos, cruce de caminos que conducen a Batuecas, Las Hurdes, los Agadones y Ciudad Rodrigo, La Alberca y la propia Peña de Francia.

Reja de la ermita de Santiago.
Allí decidiremos cómo terminar la ruta: si la noche es buena, volveremos a subir a La Peña, por la pista que bordea el valle del Lera, para tomar la senda que sube de La Alberca y que serpentea hasta la cumbre. Esta opción, la más bonita, consta de 12 kilómetros y un desnivel de 350 metros.
Si la noche fuese fresca, tomaríamos la senda de la Fuente de La Carbonera, que bordea Batuecas y que nos conducirá a La Alberca. Esta opción también consta de 11 kilómetros, pero sin subidas reseñables.

Terminaremos, como manda la tradición, con una queimada para celebrar (con retraso, es la excusa) la Noche de San Juan

Sale la luna llena tras el temporalmente inactivo reloj de sol.
RUTA

Quien nos conoce, sabe que siempre nos gusta salir con rutas alternativas, por si el tiempo se retuerce. Como ya os contamos, llevaremos dos opciones y curiosamente las dos tienen la misma distancia, 11 kilómetros.
Las dos tienen en común que parten de La Peña de Francia y que se cena en Los Puertitos.

Se pone el sol por tierras portuguesas
Ya os he explicado en otras ocasiones, que existen lugares especiales, elementos naturales que por unas causas u otras siempre han llamado la atención; motivo por el que nuestros antepasados los veneraron y que las modernas religiones llegaron incluso a sacralizar. En el caso de las montañas, éstas suelen tener una fisonomía muy singular, por lo que se las identifica a simple vista desde la lejanía; eran verdaderos hitos que orientan nuestro camino. Esa es la verdadera magia de La Peña de Francia.

Se resiste a ocultarse
Por ello, siempre nos atrae y nos incita a subir a ella. Nosotros tenemos la suerte de que a La Peña se puede acceder por carretera y la vamos a aprovechar para nuestra actividad. 
Si la noche nos acompaña, disfrutaremos de ella en dos momentos cumbres: en la puesta de sol, cuando su figura se extiende bajo nuestros pies en forma de sombra y en la oscuridad de la noche, cuando el oscuro silencio envuelve todo a nuestro alrededor.

Valle de Agadón. Al fondo Ciudad Rodrigo y a la derecha La Hastiala,
 por tan sólo 7 metros, la mayor altura de la Sierra de Francia..
Saldremos de ella acompañando a los últimos rayos de sol. Descenderemos hasta el Paso de Los Lobos por una estrecha senda por donde suelen pasar la noche las huidizas cabras monteses, al calor y la protección que desprenden y proporcionan las rocas calizas de los pedreros. 
Abandonaremos el GR-10 para tomar otra senda muy escondida, lo mismo que poco transitada. Ésta conducía a monjes y aldeanos, unos a encontrar víveres para el monasterio y a los otros para buscar avituallamiento para el alma.


Paso de los Lobos
Evocador topónimo
Así llegaremos a Los Puertitos, donde cenaremos, estratégico cruce de caminos que conducían a todos los puntos cardinales. 
Cambiaremos de dirección, siguiendo la pista que llaman del Lera. Podremos apagar las linternas, pues su orientación es adecuada para que la luna nos sirva de astro rey y la falta total de desniveles nos permita caminar sin esfuerzo.
Para volver a subir a La Peña, volveremos a tomar el GR-10, que aprovecha una bien trazada senda que asciende por su costado Este, conservando tramos de antiguos empedrados, que nos indican la importancia de este acceso hasta la construcción de la moderna carretera. En este tramo boscoso, es muy curioso el efecto de las luces de las linternas, al tener que marchar en fila y zigzagueando.


Camino de Los Puertitos, bajo La Mesa del Francés.
Si la noche así nos lo aconsejara, tendríamos que acometer la segunda opción.Desde Los Puertitos, tomaríamos la pista que conduce a La Peña del Huevo, paralela al valle de Batuecas. Tendremos buenas vistas de La Peña, azulada por la luz lunar. Una amplia pista nos conducirá a La Alberca, donde callejear sin gente y en silencio, nos conducirá a otros tiempos.


Vistas de Las Batuecas desde Los Puertitos
Al fondo Traslasierra, que separa el valle del Ambroz y El Jerte

Para finalizar la jornada, llevaremos lo necesario para celebrar la Primera Luna Llena del Veranos con la magia del fuego que desprende la queimada.  

CRÓNICA

Ya dijimos que terminaríamos esta estupenda temporada  con lo que denominamos "la guinda" y efectivamente, lo hicimos con una bien grande, blanca y bien redondita, la Luna.  


Original composición de Paco.
Firmas de luz
Curiosa sensación la de despertarse el domingo a las tantas, acostumbrados a los madrugones para salir pronto a patear, en invierno para aprovechar las menguadas horas de luz y en verano para ir con la fresca, sufrida la vida senderista.
Pues lo prometido: cañita y tortilla en lo alto de La Peña,  fuera uno no sabía a qué lado mirar, por uno el sol estaba radiante, por el otro, la luna llena de julio hacía su aparición. Nos recibió un enorme rebaño de cabras monteses, que daba la impresión de que no iban a dejar pasar al autobús... ya no las volvimos a ver en toda la noche, lástima.
Coincidió el peor tramo de la jornada, con la peor hora de luz, esa en la que no es de noche, pero que ya no es de día, saliendo del Paso de los Lobos, collado en el que unas gotas de lluvia van al Duero y aunque parezca mentira otras van al Tajo (al río, no al trabajo).
Para los que hemos caminado por estos andurriales, es una satisfacción cuando te sorprende que algún alma caritativa ha limpiado ese camino por el que era un suplicio pasar. Y año a año, es lo que ha pasado con este que nos une con Los Puertitos.


Inconfundible silueta de La Peña del Huevo
Me dio envidia el conductor del coche que descendía Peña a bajo y que tuvo que frenar para asegurarse de que lo que veían sus "reojos", era cierto, lo veían también sus ojos: en la ladera opuesta, un pequeño gusano blanco serpenteaba en la oscuridad. Realmente tuvo que ser digno de vernos desde allí, pero de momento, me lo imagino con un buen susto y discurriendo qué sería aquella escena tan extraña.
Para la marcha teníamos preparadas dos opciones y la asamblea decidió que la B era la buena: no volver a La Peña. Ciertamente que toda la bajada estuvimos viendo el espectáculo que seguiría con la opción A, por lo que estuvo bien elegida la idea de terminar en La Alberca. Así la ruta fue más larga, pero con menos desniveles, además se nos ocurrió asomarnos al balcón natural situado a los pies de La Peña del Huevo, que con sus 1414 metros y su aspecto más de chichón geológico que de embrión de ovíparo, es un elemento descado en el skyline de la Sierra de la Alberca y del valle de Batuecas.


Desde La Peña del Huevo.
En penumbra, el valle de Batuecas,
detrás Las Hurdes y al fondo el embalse de Gabriel y Galán.
La explosión de sensaciones que desde allí pudimos obtener, yo creo que perdurarán muuucho tiempo en nuestra memoria. Pues ya os digo que llevábamos buena parte de la ruta con magníficas vistas y ya cuando se podían tocar las luces de La Alberca y ya tod@s dábamos por bueno lo vivido, surgió la tenebrosa silueta de la Peña del Huevo y el espectáculo de valles, tinieblas, luces, brillo del agua de Gabriel y Galán...


Queimada y su fuego purificador
Y como teníamos previsto, despedimos la noche, a las cuatro de la mañana, con la luz de la queimada, en compañía de unas perronillas y unos mantecados, que por cierto, ¡qué bien entra la comida esas horas! claro que, ¿a qué hora no entra bien la buena comida?

Bueno, desearos desde este humilde blog un feliz verano y que pronto volvamos a realizar nuevas  y fantásticas aventuras.


Foto de grupo en Los Puertitos


Aquí van las fotografías del madrugador Pedro
Hoy las de Alberto sin bichos.
Los originales fotones de Paco
Se estrena en esta tarea Carlos de Dios


Hechizad@s por ella




lunes, 19 de junio de 2017

GASTRORRUTA. EL TOROZO

Garganta de las Cinco Villas desde El Puerto de Serranillo
Aún no se nos ha pasado el susto que nos dimos al bajar del autobús y darnos de bruces con la cruda realidad charra, y comprobar que en Salamanca continúa cayendo fuego del cielo ¡qué bien se estaba en El Rebollar y en la poza de  Ríofrío!, tan poco tiempo y ya nos habíamos acostumbrado a lo bueno...
Ascensión al Torozo
Al fondo la Sierra de la Paramera
Pues lo dicho, que ya hemos vuelto a la rutina y hay que ir organizando la próxima actividad de DeBotas. Consultamos ya nuestro mermado calendario, ya que tan sólo nos restan dos salidas para completar esta temporada, y nos empuja a subir al Torozo (2021 m), ese pico que asusta desde abajo y que por su desafiante fisonomía bautizaron al puerto que trabajosamente sube de Extramadura (aunque burocráticamente esta zona pertenezca a Ávila) hasta los verdes prados castellanos de mucho más al norte.
Torozo, que no debemos de confundir con los vallisoletanos Montes, aunque comparten topónimo.
Estamos en Gredos
Pues la idea es que el autobús nos suba hasta el puerto de Serranillos, a 1571 metros sobre el nivel del mar en Alicante. Allí tomaremos el de San Fernando y subiremos a El Torozo con muuucha tranquilidad (que no hay prisa) que los (espera que saque la calculadora) 450 metros de altitud que los separan son asequibles para tod@s los deboter@s. Luego descenderemos por sendas muy bien trazadas los 630 metros (¡qué buen invento la calculadora!) que le separa de El Puerto del Pico (1391m.).
Cumbres del Circo de Gredos desde la planicie del Torozo
La ruta consta de algo menos de 12 kilómetros, con un buen tramos horizontal en la cumbre, una bajada muy tendida, así como prácticamente toda la subida. (Esto último ha sonado un poco raro, ¿no?) pues sí, he de deciros que el último tramo de subida, se ascienden sólo 150 metros, por una sendilla con hitos de 700 metros de longitud, que se hace sin problemas, pero sintiéndolo mucho por los correcaminos, ese tramo hay que ir muyyy despacito.
Como ya sabéis que nos gusta ser previsor@s, si las condiciones del tiempo así nos lo aconsejasen, tenemos, cómo no, un plan B que de manera prácticamente horizontal nos llevará del pueblo de Serranillos a nuestro destino programado, en algo más de 13 kilómetros. Eso sí, nos perderíamos las deslumbrantes vistas y abismos de vértigo que sin peligro alguno, se ven desde lo alto.
Con un poco de suerte...
Como buena gastrorruta que se precie, el motivo es el celebrar con buena comida (de ésta se encargan los cocineros de La Parada del Arriero) y buen ambiente (éste lo debemos de llevar, como siempre lo hacemos, nosotr@s) la llegada del verano. La idea es comer tarde, sobre las cuatro y media, por lo que dbemos llevar un tentempié.
Del tema culinario, os adelantamos que el menú constará de

ENTRADAS PARA COMPARTIR
-Migas del pastor
-Patatas revolconas
-Revuelto de boletos
-Pimientos rellenos de bacalao

SEGUNDO
-Entrecott de ternera avileña a la brasa.

BEBIDA
 ...podremos ver el espectáculo de la Trashumancia.
Cerveza, agua y gaseosa

POSTRE Y CAFE

Todo con un coste de 20 €. Recordaros que debemos añadir el precio del autobús, seguramente sea de 10 €, que ya hay mucha gente apuntada.

Para que os vayáis preparando y pese a que la información es de la competencia y esperando que no se molesten:  CANCIONERO
Y AÚN QUEDAN (POCAS) PLAZAS!!!

CRÓNICA

Son muchos los dichos y refranes que sentencian sobre las bondades de las cosas pequeñas; por ejemplo, la máxima de que el buen perfume se presenta en tarros minúsculos, es en realidad un gran elogio a las cosas pequeñas. Está claro que el exceso empalaga, aburre, empacha… nos harta. Lo poco se saborea, se siente, se disfruta.
Se puede afirmar que la actividad del domingo venía en frasco pequeño: el desayuno en un restaurante modesto; la temperatura del día, moderada ni fría ni calurosa; la ruta 11 kilómetros, cortita; el subidón al Torozo, cuando te das cuenta estás arriba; tampoco fuimos demasiada gente; la comida en La Parada del Arriero, se puede decir que fueron muchos platos pero cantidad ajustada; y no se me ocurren más pequeñeces, porque el resto fueron excesos, pero que no hartaron ni empacharon ni nos aburrieron: lo del cafetito con algo para mojar, se convirtió en desayuno en toda regla,  con pan de pueblo y manjares caseros para untarlo; el fuerte viento nos refrescó; las vistas, salvajes, de las que sabes que te estás perdiendo la mayor parte de lo que hay que ver y que menos mal a las fotografías de nuestros sufridos reporteros, que si n su trabajo sería imposible recordar tanta maravilla; la corta subida, de las que no sabes si fue senderismo o escalada, aunque nunca llegamos a trepar, fuimos despacito, eso sí; la comida y el trato del personal de La Parada, sensacionales y las vistas desde el comedor… y la sobremesa… y la compañía…

Bueno, la gran temporada se termina y ya sólo nos queda otra pequeña guinda.

EL MÁS MADRUGADOR EN ENVIARNOS SUS IMÁGENES, HA SIDO ÁNGEL


AQUÍ ESTÁN LAS FOTOGRAFÍA DE PEDRO


LA MIRADA DE PACO

NO PODÍAN FALTAR LOS BICHOS DE ALBERTO, ALGUNO DE ROCA Y MUCHOS HUMANOS



La Parada del Arriero

































lunes, 5 de junio de 2017

RUTA VERANIEGA



Domingo 18 de Junio

Por El Rebollar

Típico camino de El Rebollar
Puente de El Gaz

Aún no nos hemos repuesto de las fuertes y excitantes emociones que la diosa Fortuna nos había preparado para el pasado domingo y ya hay que pensar en la próxima aventura. Consultado nuestro magno calendario, nos dice que para el domingo 18 hemos de preparar una ruta veraniega, porque ya está bien de tanta ruta de altura y es que llevamos tres salidas con vértice geodésico incluido: a Peña Negra de Béjar, a La Buitrera de Ayllón y el pasado domingo al Pico La Fría en Gredos.
 Y debemos buscar un entorno verdecito, pese al verano horríbilis que padecemos; que sea lo más sombreado y llanito posible; que los caminos sean amplios, para que se desfoguen los correcaminos y para que la charla nos entretenga; adaptable según la meteorología... y para terminar la jornada, la posibilidad de un chapuzón (al menos meter los pies en el agua, que después de la caminata es un placer), siesta en pradera o un relaxing cup of beer en la terraza de un chiringuito. ¡Venga, que por pedir no quede!
Bueno, pues hemos pensado en El Rebollar, donde esta primavera las lluvias han sido más generosas y atesoran buenos lugares para el baño.
Desagüe Poza de Riofrío
De la ruta deciros que será sin desniveles, 200 metros acumulados, de sólo 19 kilómetros y que pasará por Peñaparda, para terminar en el Puente de Riofrío, en el término de Villasrubias, donde nos espera una extraordinaria piscina natural. 
Del resto de la ruta, tenemos dos opciones, o seguir nuestra primera intención, que consistía en aprovechar la formidable Cañada Real Extremeña, pero debido al ancho exigido por el Honrado Concejo de la Mesta, 90 varas castellanas, 72,22 metros del Sistema Internacional de Unidades, en toda su amplitud no tiene vegetación, por lo que tampoco tiene sombra.
Por ello elaboramos un plan B: partir de El Payo y de allí a Peñaparda y a la vecina piscina natural de Riofrío, que prácticamente todo el recorrido se cobija bajo robles rebollos, recordad el topónimo de esta comarca...
Azud Poza Riofrío
Poza Riofrío
Para apuntaros, mandad un correo con vuestro deseo a partir del miércoles a las 16:00. 


Saludos


Buenas a tod@s.
Como ya sabréis, las previsiones para los próximos días siguen hablándonos de calor, mucho calor. Por ello hemos pensado que lo último que haremos será quedarnos en Salamanca, sudando la gota gorda y sin podernos echar la típica siesta veraniega, que aún no ha comenzado el somnoliento Tour de Francia.
Deciros que nuestra intención con las actividades que realizamos es la de padecer lo menos posible, que aunque algun@ lo piense, no somos masoquistas.
Piscina natural Riofrío
Por ello, hemos pensado que el domingo 18 saldremos pronto, a las 8:00 con dirección a El Payo. Allí, con la fresca, iniciaremos la ruta de 19 kilómetros. Previamente le pediremos al conductor que nos espere con el autobús en el pueblo y como nuestra ruta es paralela a la SA-391, que une El Payo con la poza de Riofrío, hemos podido localizar cinco lugares por donde salir de la ruta a la carretera y en el momento que consideremos que el calor ya es excesivo, saldríamos y llamaríamos al autobús para que nos recoja, llevándonos sin mayores problemas hasta nuestro destino de baño. 
Allí, quien quisiera podrá comer en el Restaurante Las Mellizas, tomar un buen baño o descansar a la sombra del bosque de robles.
Más tarde podríamos buscar La Bañera, poza a la que todos los veranos se acercan l@s chiquill@s de Villasrubias para darse unas zambullidas, lanzándose al agua desde lo alto de las rocas.

Lo dicho, ¿calor urbano o paseo y baño al fresco? Tú decides, que aún quedan plazas.

CRÓNICA

RUTA A LA CARTA

Una vez terminada la jornada, es lo que pensamos: acabábamos de disfrutar de un día a la carta…
Hubo quien vino con la promesa de poderse quedar con el conductor, para luego ir al baño con tod@s. Claro que luego le dio envidia y realizó el paseo matinal como un campeón.
A otros les apeteció realizar la ruta prometida y sin pensárselo dos veces, cogieron camino y manta. Cierto que el primer tramo fue más expuesto al sol y a la mayoría nos desanimó a continuar y por ello, el grueso del grupo terminó en el área recreativa de Riofrío en autobús, que el sol en esto días no está para bromas y da miedo.
Allí hubo quien le apeteció comer con mantel, y aquí sí, a la carta. Otr@s se tomaron un regenerador refrigerio con algo para picar y otr@s se sacaron el almuerzo de la mochila… y tan ricamente.
Por otro lado, hubo quien se pegó un buen baño, que el agua estaba en su punto. A otr@s les apeteció más tomar la sombra, que el sol ni mirarlo… total, que cada cual hizo lo que le apeteció.
Lo que sí queríamos realizar era una ruta veraniega: paseo a primeras horas del día, aperitivo en El Payo y luego baño o siesta al frescor de la poza. Y así comenzó la jornada, tomando el imperativo café en un verdadero chiringuito, que para si quisieran muchas playas tropicales ¡y está en El Payo!. Nos recibieron en El Caracolito con un cafelito de máquina Espresso, de esos de las cápsulas; bollo casero y un postre de lo más exótico.
Un insolente sol justiciero nos esperaba desde primeras horas y agradecimos la parada que hicimos en el Charco Palo, adentrándonos en el formidable bosque de galería del joven río Payo. Estoy convencido que estos bosques, además de poseer una belleza de cuento, conservan una biodiversidad mucho más rica que la de las grandes extensiones de la zona; así, los bosques “de secano” suelen ser de pocas especies mezcladas, lo contrario que los bosques de árboles que hunden sus raíces en las riberas fluviales, donde la amalgama botánica es exuberante.
A raíz de estas apreciaciones, tuvimos un recuerdo para lo perdido en la nefasta e inútil presa de Irueña, donde ha desaparecido bajos sus aguas y para siempre, kilómetros de maravillas que no supimos conservar.
Para terminar, quisiera desde aquí desear lo mejor a Alessandra en su nueva aventura hostelera al frente de El Caracolito, coqueto chiringuito que seguro refrescará las tórridas noches de El Rebollar.


Os paso la personal visión de la jornada de Paco

Y el buen hacer de Vicente




martes, 23 de mayo de 2017

POR LOS PUERTOS DEL ORIENTE DE GREDOS


Domingo 4 de junio

Sierra de Gredos Oriental

Aún sin secar las lágrimas derramadas en la Sierra de Ayllón por nuestro añorado
compañero Enrique y ya debemos ir pensando en la próxima salida con DeBotas.

Consultado nuestro variado calendario, nos dice que para el domingo 4 de junio tenemos que ir por “Los Puertos del Oriente de Gredos”. Concretamente uniremos los puertos del Pico, del Arenal y de La Cabrilla, siguiendo el cordal de las cumbres. Ascenderemos a La Fría, que con sus 1983 metros, es la mayor elevación de este sector de Gredos.



La ruta a realizar es, como la de la Sierra de Ayllón, de alta montaña. Ya sabéis que nuestra filosofía senderista es la de ir el grupo lo más unido posible y siempre sin prisas, disfrutando sin esfuerzos innecesarios de lo que la Naturaleza nos regala.


Serán 18 km con 700 metros acumulados de subida y 980 de bajada.

Si las condiciones de calor o lluvia lo aconsejasen, cambiaríamos sustancialmente el recorrido.

Nuestra intención es comenzar en el Puerto del Pico, tomar la senda de La Rubia, humilde camino de montaña que conduce a la majada del mismo nombre. Una vez en el antiguo conjunto ganadero, compuesto por chozos para aperos y pastores, corrales y praderas  para el ganado, y fuente para todos,  ascenderemos durante algo menos de un kilómetro hasta lo alto del cordal. Llegados a este punto, habremos realizado lo más complicado de la jornada.






Seguimos siempre por sendas, escoltadas con tranquilizadores hitos, en suaves rampas donde el piorno en flor pondrá la nota de color.


En el Puerto de La Cabrilla ya nos habremos olvidado de las vistas del Valle de las Cinco Villas y el Torozo, le diremos adiós a las de la vertiente Norte, con las sierras de la Paramera, la Serrota y la de Piedrahita, que enmarcan la llanura del Alberche, concentrándonos a partir de aquí en las del Espaldar de Los Galayos, La Mira, llanura del Tiétar y el Valle de El Arenal.

Por zigzagueante senda de montaña. Descenderemos hasta nuestro destino, la bulliciosa y abulense localidad de El Arenal.

Si quieres acompañarnos en esta nueva aventura, contesta a este correo a partir de mañana miércoles a las cuatro de la tarde.


RUTA


Si consultamos cualquier mapa físico de la Península Ibérica, comprobaremos cómo el Sistema Central divide en dos la Meseta, gran muralla con muros de más de dos kilómetros de altura: El Almanzor está a 2591 metros sobre el nivel del mar y Candeleda a 427. Franquearlo fue desde el inicio de los Tiempos una ardua tarea, realizando para ello sinuosos caminos que seguirían las sendas que los animales dejan en el terreno. Fueron los romanos los primeros en realizar un ingente trabajo para mejorarlos, ampliándolos, dotándolos de puentes para suavizar las fortísimas subidas y mejorando su firme con piedra bien colocada, para que animales y vehículos no estropeasen lo conseguido. Ésto se hizo en los pasos menos complicados y por ello más utilizados, como en el Puerto de Béjar o en el del Pico. Pero una verdadera maraña de puertos secundarios perforaron la "fortificación", vías que sirvieron para dar servicio a pueblos cercanos ahorrando largos recorridos hasta los de "primera" y también sirvieron para evitar el peaje del portazgo, por lo que podemos decir que lo de pagar por pasar por una autopista, no es un invento moderno...
Saldremos del Puerto del Pico (1390 m), dirigiéndonos al conjunto de construcciones ganaderas conocidas como La Rubia, por una tortuosa senda que La Junta de Castilla y León ha señalizado. Las vistas al Puerto y al Torozo son espectaculares. La llagar a estas originales construcciones, deberemos abandonar la senda oficial para ascender al Risco del Cuervo, sólo les separan 200 metros de desnivel, pero al principio nos costará encontrar la senda, por lo que el guía comenzará a sudar tinta por momentos. Tranquil@s, que la encontraremos y nuestro caminar el resto de la jornada será más llevadero.
Una vez en el Risco, nos daremos cuenta que la cumbre es prácticamente llana o con suaves ondulaciones, por lo que caminar por la cuerda es muy grato y sin encontrar demasiados problemas. 
Al terminar el primer cordal, podremos subir al vértice geodésico de La Fría (1983 m). Seguramente que los piornos ya luzcan su amarillo primaveral, si no es así, sí veremos el verde de esta seca primavera.
Las vistas serán de 360º, a nuestros pies el valle de Las Cinco Villas, y el de El Arenal. Por la espalda, el del Alberche, con las cumbres de La Serrota y de La Paramera, con su inconfundible pico Zapatero y a nuestro frente El Espaldar de los Galayos y la torrecilla de La Mira.
El segundo puerto que pasaremos será el de El Arenal, que unía esta población de la Meseta Sur con Navarredonda de Gredos y el valle del Alberche.
Nosotr@s no bajaremos por él, seguiremos cresteando hasta el de La Cabrilla, escoltado por poderosas torres de La Cabrilla y del Callejón Cerrado.
Por zigzagueante senda bien pensada y trazada, alcanzaremos los monumentales pinos silvestres que vigilan estas alturas.
Pasaremos junto a la enlosada era de los Pusianos, pequeño círculo que hoy sirve de improvisado mirador del Valle del Tiétar.
A la sombra de los pinos seguiremos descendiendo, hasta que los castaños, nogales y robles, nos indiquen la proximidad de El Arenal, donde terminaremos la jornada. 


CRÓNICA

Si algo caracterizó a la salida de Los Puertos del Oriente de Gredos fue la diversidad:
-Diversidad de paisajes:
En pocos lugares de Gredos se puede contemplar con tanta definición la diferencia entre las vertientes Norte y Sur. La primera, mucho más elevada que la Sur, les separan 400 metros de altura; la media de altitud de la Meseta Norte es de unos 800 metros sobre el nivel del mar, mientras que la Meseta Sur está a unos 400. El domingo pudimos apreciar esta diferencia comparando en un mismo vistazo a Navarredonda o de San Martín del Pimpollar al Norte y El Arenal al fondo de su Barranco.
Por otro lado, la distinta fisonomía de las vertientes: mientras la Norte, los montes van descendiendo de manera apacible y con formas redondeadas, la Sur está cortada a tajo, precipicios, crestones, riscos, hacen las delicias de escaladores, de las cabras monteses y de los senderistas ávidos de paisajes salvajes. Se podría decir que la "fachada" de Gredos que mira a Ávila es la de unos montes, mientras que la que mira a Cáceres es la de unas montañas altivas o alpinas.
-Diversidad de flora:
El domingo realizamos una verdadera lección de botánica del Sistema Central, pudiendo comprobar cómo las especies se van instalando según la altitud por la que caminábamos. Así, lo más alto es el reino del piorno, que precisamente lo encontramos en plena floración, espectáculo que atrae cada vez a más amantes de la Naturaleza. Verdadera pesadilla de montañeros cuando su porte y espesura se desbocan, algo que cada vez es más frecuente debido a que los ganaderos van abandonando los pastos de alta montaña. Por suerte, en la zona por donde caminamos el domingo, tan sólo fueron un pequeño estorbo para nosotrxs.
Según fuimos descendiendo, comenzaron a aparecer los monumentales pinos silvestres, madera apreciada para la construcción de viejos retablos y barcos de madera.
Los pinos fueron dejando paso al arbolado más productivo, como el castaño, el nogal, cerezos... ya estábamos en lo más bajo del valle y nos acercábamos a El Arenal.
-Diversidad meteorológica:
Tuvimos un día de lo más variado, comenzó el día soleado, pero según se acercaba la hora del mediodía, las nubes amenazaban lo peor. Y así fue, que tuvimos no más de media hora de niebla, lluvia y un par de truenos, que recordados quedan de lo más pintoresco y como una fuerte experiencia, pero esto lo digo a toro pasado... con la rapidez del rayo, la niebla se abrió y disfrutamos de lo lindo del paisaje y del resto de la jornada. Incluso a la hora de comer, lo hicimos con el espectáculo de una buena tormenta cayendo en el cercano Barranco de Las Cinco Villas... y nosotrxs al sol.


AQUÍ OS PONGO LOS BICHOS Y LAS NUBES DE ALBERTO

Y AQUÍ LOS RETRATOS DE PACO Y SUS COMPAÑERAS DE HÁBITAT, LAS CABRAS.

EL BUEN HACER DE VICENTE



martes, 9 de mayo de 2017

HOMENAJE A ENRIQUE


Domingo 21 de mayo

Por la Sierra de Ayllón
Buena manera de aprovechar el tiempo,
en lugar de hacer cola para el café, visitar los alrededores.
Cerezo de Abajo, Segovia


Buenas a tod@s
Aún no hemos olvidado el nombre de la mayoría de pueblos y montes que vimos el domingo desde la cumbre de La Peña Negra, y ya tenemos que ir preparando la próxima salida. Consultado nuestro versátil calendario, nos indica el 21 de mayo como la fecha en la que iremos a honrar y recordar a nuestro amigo y fiel compañero, Enrique Villar.
Cuarcitas en el Puerto de la Quesera
Como tod@s sabréis, el 2 de abril Enrique sufrió un fatal desvanecimiento mientras realizaba lo que más le gustaba, caminar por el monte. Por ello, en su día pensamos que sería una estupenda manera de recordarle, realizar la marcha que aquel día quedó truncada y terminarla como a él le hubiese gustado. Hemos pensado también, que en el lugar del incidente realizaremos un hito con las piedras que cada un@ de nosot@s portemos, como recuerdo y símbolo de tranquilidad y paz, que es lo que nos trasmiten estos sencillos elementos que siempre nos ayudan a seguir el buen camino. Depositaremos también unas flores y será de agradecer que preparéis unas palabras de recuerdo.


Para ello debemos desplazarnos hasta la localidad segoviana de Riaza, a doscientos cuarenta kilómetros de Salamanca, una media hora de viaje (que nos diría Enrique). Saldremos de Gabriel y Galán a las 7:00 (para los dormilones, decirles que el GUM salió a las 6:30). La ruta que realizaremos consta de tan sólo 13 kilómetros y un desnivel de 800 metros de subida y algo más de 500 de bajada. Media hora larga... creemos que asumible por tod@s vosotr@s. Deciros que trascurre, eso sí, por sendas de montaña bien marcadas. 
Duras las primeras rampas de la ruta.
Detrás, implacables correcaminos.


La ruta parte de la ermita de Hontanares, enclavada en el Parque Natural del Hayedo de Tejera Negra, alcanza y continúa por las crestas de la Sierra de Ayllón, para terminar en el puerto de la Quesera.
Los que vinisteis con nosotr@s el domingo pasado, visteis que nuestro caminar es continuo pero tranquilo, realizando las paradas que sean necesarias para que el grupo siempre marche lo más unido posible. Creemos que es la mejor manera de no cansarse por el agobio de ver los que van delante,
demasiado lejos para alcanzarles.
Al fondo la Cuerda de La Pinilla.
En el centro el pico del Lobo
Algo que querría dejar bien claro, es la necesidad de llevar botas que nos protejan los tobillos, es tremendamente fácil hacerse daño por llevar al monte calzados inadecuados.

INTRODUCCIÓN

La sierra de Ayllón forma parte del Sistema Central. Está situada entre las provincias de Guadalajara al sur (Meseta Sur) y Segovia al norte (Meseta Norte). 

Al Oeste linda con la sierra de Somosierra, al Este con las de Pela y Alto Rey, se puede considerar como la sierra más oriental del Sistema Central.
Pico del Lobo (2274 m.)
Destacan los antiguos remontes de la estación de esquí de La Pinilla

Constituye además la divisoria entre las cuencas del Duero y del Tajo. En sus montañas nace el río Jarama y el Riaza.

En sus valles sombríos crecen los hayedos más meridionales de Europa — Tejera Negra, La Pedrosa y Montejo—. Los bosques no forman un sólo hayedo, sino que éstos se reparten por el fondo de los valles, rota su continuidad por crestones de cuarcita.

¿Cómo se forma la cuarcita? La zona estaba en la línea de costa donde se acumularon arenas de cuarzo, formando una gran playa. Éstos quedaron enterrados y debido al calor y a la presión se transformó en cuarcita, roca muy dura y resistente a la erosión del agua, únicamente la acción del hielo (gelifracción) es capaz de romperla, creando rocas con aristas y figuras geométricas en forma de gradas o grandes paredes cortadas a tajo.


Mirador natural hacia el sur en El Collado de los Lobos
(No confundir con nuestro destino, la Portilla de Los Lobos)



Arriba, desafiante, la Buitrera (2045 m.) Los brezos en flor.
Las estacas están colocadas en el límite provincial entre Segovia y Guadalajara












Hayedos de La Tejera Negra
La vertiente sur de la Sierra, es más abrupta.











En el macizo de Ayllón es muy patente la diferencia entre la vertiente septentrional y la meridional: en la norte las laderas bajan hacia la meseta de forma suave y uniforme, presentando desde la lejanía un frente homogéneo, con cursos de agua de escasa importancia. Por el contrario, el sur presenta una orografía complicada, profundamente horadada por la acción de ríos tan importantes como el Jarama, el Berbellido, el Jaramilla o el Sorbe.


Sierra de Ayllón hacia el oeste.
En el centro, el Pico Lobo, a la izquierda el Puerto de La Quesera
La vegetación más oscura son pinos,
morada brezos en flor, verde hayas y marrones los robles,
Alto del Pujarrón (2013m)
RUTA

Arrancamos del Puerto de la Quesera, durante los primeros 700 m vamos paralelos a la carretera y en este punto un torno nos da acceso a un pequeño rellano y a derecha del sendero un cartel "Hontanares 11 km" se refiere a la Ermita de la Virgen de Hontanares, donde no llegaremos pero sí seguiremos totalmente el camino en esa dirección. Ya arrancamos este primer kilómetro con una subida bastante decente, culminando en el Collado de los Lobos, continuaremos por un sendero más tranquilo, con tendencia a bajada hasta que alcanzamos el Collado de las Lagunas, y en algo menos de 2 horas, estamos culminando el Alto del Parrejón con sus 2.013 m de altitud. 
Nos cruzamos con Felipe, guía del GUM
Desde aquí podemos ver perfectamente el trazado que nos queda para alcanzar el Pico de la Buitrera, nos iremos a por el segundo objetivo del día, el Alto del Cervunalillo, bajaremos al Collado del Cervunal, para luego por su izquierda rodear a la vez que subimos y colocarnos en el Cervunalillo 2.016 m. Nos costará unos 20 minutos y algo menos de 1 km desde el anterior alto, vistas espectaculares del cordal, sobre todo la cara Este, muy escarpada y con infinidad de canales, mientras que la cara Oeste, una tupida alfombra verde, un contraste fantástico. 

Desde el Alto del Cervunalillo tenemos 1 km de cuerda para alcanzar el Pico de La Buitrera, regateando por las rocas nos costará media hora, pero también porque cada dos por tres nos iremos asomando por algunos canales, hasta el último que da paso a la zona del pico, el collado de la Buitrera. Siguiendo el cordal las vistas que se nos abren de los pueblos rojos, son impresionantes. 

Se culmina en el vértice geodésico de primer orden del Pico de La Buitrera, después de 6.7 km,  una vez terminada la cuerda bajaremos hacia la Portilla de Los Lobos, lugar en el que Enrique dejó de caminar.


Vértice geodésico de La Buitrera (2045m)
Apartir de este punto, ya sólo nos queda un corto repecho y la fuerte bajada hacia Riofrío de Riaza, camino por el que descendió el grupo del GUM.


CRÓNICA

Existen lugares a los que nunca se nos ocurre ir, pese a la belleza que sus visitantes relatan de ellos, debido a la distancia que nos separa y sobre todo por la cercanía de megapoblaciones, como en este caso es Madrid. Por muy espectacular que sea la sierra madrileña, la masificación retrae su visita, restándola atractivos.

Pero hay veces que la vida te obliga a ir a esos lugares. Estoy convencido de que Enrique, al ver esos paisajes pensó en enseñárnoslos a tod@s nosotr@s, seguro que pensaría organizar él mismo una salida o insistirnos en que la realizásemos con DeBotas. Pues curiosamente y sin que él nos lo pidiese, hemos realizado su deseo y gracias a él hemos podido descubrir uno de esos rincones maravillosos de nuestro entorno: la Sierra de Ayllón. Cierto que tuvimos que sacrificarnos madrugando y aguantando estoicamente seis horas de autobús. Pero yo creo que con creces, mereció la pena el esfuerzo; por el recuerdo y homenaje al amigo y compañero, así como por el lugar que nos hizo conocer.




Caminando por el cordal. A la derecha, Los Pueblos Rojos de Guadalajara 
Senda escoltada por la planta rastrera gayuba. 
Riofrío de Riaza
Quienes organizamos la ruta tuvimos dudas, muuchas dudas. No conocíamos la zona y los guías del GUM nos aconsejaron, el funcionario andarín del Ayuntamiento de Riaza nos aconsejó lo contrario; las integrantes del grupo en el que fue Enrique, nos aconsejaron, el dueño del hotel rural de Riofrío, nos aconsejó lo contrario y el tiempo, tanto el meteorológico como el horario fueron los que nos hicieron decidir. El primero nos amenazaba con lluvia, con lo que si hubiésemos bajado por donde subió el GUM, las cuarcitas se hubiesen convertido en pistas de patinaje. El horario nos apremiaba por la jornada laboral del conductor, por lo que decidimos, que para que tod@s pudiésemos realizar el homenaje, hacer la ruta lo más sencilla posible y dejar para el próximo año la realización como los guías del GUM habían planificado.

Por otro lado, cumplimos el objetivo que nos habíamos propuesto, terminar la ruta que él no pudo completar. Para ello partimos del lugar donde iba a terminar la travesía del GUM, el puerto de la Quesera, nos asombramos en la tortuosa carretera que conduce a él, serpenteando por túneles de robles y de hayas, todos ellos con las hojas recién estrenadas.


Seguimos las cumbres que cual hitos nos condujeron hasta la Portilla de Los Lobos. Allí otro sencillo hito montañero (a los que nos gusta caminar por la montaña, cómo nos encantan y nos tranquilizan estos primitivos ingenios) nos recordará para siempre a nuestro amigo. Lugar al que volveremos por él y por el maravilloso entorno en el que, sin quererlo, eligió para irse.



Oración a los vientos.

 PALABRAS QUE SE DIJERON:


Enrique, compañero, amigo,
siempre habrá un hueco en nuestras sendas
ocupado por tu recuerdo
de senderista infatigable,
y siempre habrá media hora más
en nuestras rutas
para tenerte presente,
hasta que algún día nos unamos a ese 
grupo que sin duda ya has preparado
allí, en el más allá...
seguro que se llamará:
"tardaremos media hora en llegar".

(In memoriam, Vicente y Fernando



Enrique entre nosotr@s


Con vos, Enrique la vida ha sido grata, 
al dejaros partir acompañado de nuestra amante dominical, 
amante con la que nosotros seguimos disfrutando.

Dedicada por Paco








Maripaz, inseparable de Enrique
Nos abandonaste en este lugar, haciendo lo que más te gustaba, caminar por el monte. Lo último que viste fue este paisaje maravilloso.
Y te fuiste repentinamente, sin avisar, de una forma tan inesperada que la mayoría de nosotros todavía estamos sorprendidos.
Después de tanto tiempo de amistad y de compartir tantos buenos momentos, nos parece increíble no volver a contar más con tu presencia, con tu compañía, con tu ayuda, y, por qué no, con tu socarronería.
Aunque es difícil entender que alguien con tantos  años por vivir y con tantas cosas por hacer nos haya dejado, hoy no es día para pensar que ya no estás con nosotros, sino para recordar los buenos momentos que pasamos juntos.
Siempre nos acompañarás, caminarás con nosotros y sonreiremos con tus recuerdos, porque siempre contaremos con la suerte de haberte conocido.

Dedicada por Inés




Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
 compañero del alma, compañero.

( Miguel Hernández)

                        Ésta dedicada por DeBotas, por tod@s nosotr@s.





Portillo de Los Lobos.
Foto de grupo






Aquí los retratos de paco

Vídeo con el homenaje

Fotografías de Antonio Pérez

No podía faltar el trabajo de Vicente

Gracias a todos.