lunes, 25 de septiembre de 2017

Las Arribes del Águeda



Aún calentitas las fotografías de Paco y ya tenemos que preparar la próxima salida.

Consultado nuestro cada vez más mermado calendario, nos indica que para el domingo día 8 de octubre, debemos ir a L@s Arribes del Águeda. Mira tú, qué manera tan sencilla de contentar a tod@s, ya que hay división de opiniones sobre el género de este topónimo.  
Deciros que la "marca" Arribes no sólo la ostenta el gran río Duero, también los ríos menores, que como él, se encajan en vertiginosos tajos, kilómetros antes de entregarle sus aguas. Así están los del Esla en Zamora, Tormes, Uces, Huebra y Águeda en la provincia de Salamanca.
Nosotros iremos a visitar los cañones de éste último. Su particularidad principal radica en que, como sus hermanos pequeños, está libre y saltarín, algo de lo que al padre Duero le hemos privado, pues ahora está tranquilo y dormido, cual reo en su prisión; libre durante millones de años, lleva en cautiverio unos cuantos lustros. Hemos conseguido domesticarlo para aprovechar al máximo su fuerza y satisfacer nuestra necesidad desenfrenada de energía. Aunque me da que los verdaderos presos somos nosotros en esta sociedad de consumo sin fin. 
Pues lo dicho, que nos desplazaremos hasta Sobradillo, allí nos espera una preciosa ruta cortita, pero muy intensa, ya que sus 15 kilómetros nos deparan gratas sorpresas. Un buen tramo acompañaremos al río, e incluso bajaremos a tocar sus aguas, por lo que el desnivel acumulado, tanto de bajada como de subida, es de unos 500 metros, que salvaremos por estrechas sendas bien trazadas, para poder hacerlo cómodamente.
También tendremos una buena ración cultural, con la visita a las ruinas del franciscano Convento de La Seca, a las afueras del pueblo, así como la arrogante Torre del Homenaje, construida para vigilar al vecino portugués, por si le daba por cruzar la frontera que el Águeda dibuja, y todo ello arropado por una coqueta arquitectura popular, con claros recuerdos de los repoblares gallegos, que en la edad media devolvieron la vida a estas tierras.

Hablando de raciones, la zona es famosa por la calidad de sus sabrosos quesos de oveja, que podremos adquirir o degustar en el bar Remundín, vecino de la Parroquial y del soportalado Ayuntamiento.

martes, 12 de septiembre de 2017

La Senda del Convento


Domingo 24 de Septiembre

 Por el Parque Natural de Sanabria

Muy buenas a tod@s.
San Martín de Castañeda
Pues comenzado plenamente el curso, ya está bien de rutitas cortas, chapuzones, coloquios, compartir recuerdos veraniegos... debemos preparar una ruta en condiciones. Nuestro humilde calendario nos sugiere, una vez más, ir a tierras sanabresas. 
La podemos denominar como La Senda del Convento, pues hasta no hace tanto, los vecinos de la comarca e incluso de tierras mucho más lejanas, debían de subir todos los años hasta él para entregar las prebendas que las oscuras leyes medievales ordenaban tributar por el disfrute de las tierras sobre las que el Convento de San Martín de castañeda tenía dominio o jurisdicción.
Por el robledal
Nosotros realizaremos a pie el camino de vuelta, como si ya hubiésemos cumplido con los deberes eclesiásticos, y tendremos que llevar la misma actitud que ellos, con la  conciencia tranquila del deber cumplido. ¡Siempre ha habido Montoros!
Hemos decidido hacerla en ese sentido para que el perfil resultante sea de bajada, tan sólo 400 metros, y no por otro motivo. 
Comenzaremos nuestro recorrido a las puertas del convento cisterciense de San Martín de Castañeda, al abrigo del cual surgió una pequeña población con el mismo nombre.
Rincón de Puebla de Sanabria
Caminaremos sobre antiguas calzadas, envidiablentemente bien conservadas, que nos sumergirán en el mar de robles que hermosean toda la comarca (¡por dios, que no se enteren los pirómanos!). Pasearemos por un puñado de pequeños pueblos donde el granito, la madera y la pizarra dieron y dan abrigo a sus habitantes.
Terminaremos la jornada, perdiéndonos (es un decir) en las callejas de Puebla de Sanabria, recientemente incluida en el selecto club de los Pueblos más Bellos de España, título que damos fe, está bien merecido. 

RESUMIENDO:

QUE MAÑANA A PARTIR DE LAS 16:00 podéis contestar a este correo con vuestro deseo de participar.
QUE LA RUTA PROPUESTA CONSTA DE 19 KILÓMETROS muy tranquilos, para que vayamos tonificando bien los bíceps.
QUE COMO SAN MARTÍN ESTÁ LEJOS, saldremos un poco más pronto de lo habitual, a las 7:30


RUTA

La jornada comenzará en el propio autobús, pues una vez pasada la ciudad de Zamora, la carretera va paralela a la Sierra de La Culebra, con su ondulante silueta. Con muy poca suerte, podremos ver algún ciervo, que se despereza con los primeros rayos de luz.
Para que el viaje no se nos haga tan largo, hemos pensado que será mejor tomar el café como a media hora de nuestro destino. Lo haremos en la población de El Puente, tradicional lugar de encuentro y comercio de toda la comarca, donde todos los lunes se desarrolla un colorido mercado.
La última parte de nuestro viaje será el ascenso hasta San Martín de Castañeda, población que emerge del fantástico robledal que inunda toda Sanabria. 
Nuestro camino a pie se iniciará a las afueras del pueblo, en un pequeño balcón desde el que se puede observar perfectamente el resultado de la acción de los inmensos glaciares, que se licuaron hace tan sólo 10.000 años.
Justo en la mitad del caserío se encuentra el convento cisterciense de Santa María.
Precisamente al ser diseñado para la Orden del Císter, se debió de adaptar a las Reglas de San Benito, evitando la decoración y el lujo, no así las estilizadas líneas de un elegante templo románico, del que el historiador del arte Don Manuel Gómez-Moreno llegó a decir que... “Difícilmente podrá verse monasterio plantado en sitio más rebosante de hermosura que este: a media ladera de una sierra, cara al sol, entre huertas, praderas y bosques y teniendo a sus pies el Lago Sanabria, que bien podría rivalizar en fama y rendimientos con los de Italia...” . 
Abandonamos San Martín sumiéndonos en la espesura del bosque de robles del que tan sólo saldremos en las poblaciones por las que pasemos. En ellas, predomina las paredes de piedra, irregular para fincas y cobertizos y bien trabajada en viviendas, mejor, cuanto más elevada era la economía de sus moradores. Y es que estamos en las puerta de Galicia y la fama o la maestría de sus canteros debió de extenderse también por estas tierras.

En nuestras marchas siempre suele haber un curso de agua al que nos gusta seguir. El domingo será el río Tera. Lo veremos allá abajo, desde San martín, lo cruzaremos en Galende y no nos alejaremos de él hasta que subamos a los adarves de Puebla de Sanabria. Su casco antiguo está enclavado en un espigón natural sobre el río, que le sirve de foso natural. Su ubicación estratégica, a pocos kilómetros de la frontera portuguesa, ha obligado a su fortificación desde antiguo. Escenario de tremendas batallas, ha logrado conservar de manera envidiable, tanto sus impresionantes edificios militares y religiosos, como su abigarrado caserío, lo que le ha valido para ser declarado, primero como Conjunto Histórico Artístico y recientemente ingresar en el selecto club de los pueblos más bonitos de España.












jueves, 31 de agosto de 2017

MALDITOS

INFIERNO
Este valle ya no existe. Uno de nuestros vecinos le ha prendido fuego al monte y lo ha borrado del mapa para siempre. Sólo queda un lecho de rescoldos humeantes salidos del mismísimo infierno.
Los vecinos saben quien ha sido. Lo hizo al anochecer para que nadie pudiera parar el fuego durante la noche y ahora las llamas avanzan sin control, devastando las Cabreras alta y baja desde hace dos días, acumulando miles de hectáreas (ya casi 7.000), desalojando pueblos, sembrando el pánico en gentes de bien y poniendo colorados a los responsables públicos.
Aun no te he puesto cara ni nombre, pero no me hace falta, yo también sé que fuiste tú. Eres la encarnación del odio, el resentimiento y la envidia que habita en los rincones oscuros de todos nosotros, de la manera más ruin de existir heredada durante generaciones de los que son como tú.
Un guirigay permanente de noticias y actualidad me insiste en hablar del viento, la orografía y el matorral, pero yo sólo pienso en tí, en los montes y el valle muertos y si tus vecinos tendrán el valor de denunciarte. Tú ya no eres de los nuestros, has perdido el derecho a pisar estos montes y a labrar esta tierra, porque sólo mereces nuestro desprecio.
Cuando lleguen las lluvias, el río será un vómito de cenizas arrastrando la tierra calcinada desde las montañas. No nos quedará nada, sólo la pobreza de empezar de cero. Ojalá el río que has profanado arrastre tu raza y tu manera de vivir hasta lo profundo del mar. Ojalá la ley que acatamos para llamarnos pueblo sea capaz de juzgarte y condenarte. Sólo entonces seremos dignos de seguir viviendo aquí, en nuestra bendita y maltratada Cabrera.

Álbaro de la Fuente Robles


POR LA CABRERA, EL VALLE DEL SILENCIO, LOS ARRIBES EN FERMOSELLE, EL VALLE DEL ALBERCHE EN NAVALOSA, EL CAÑÓN DEL TERA EN SANABRIA Y TANTOS Y TANTOS LUGARES PERDIDOS PARA SIEMPRE, YO OS MALDIGO

DeBotas


miércoles, 30 de agosto de 2017

¡¡¡VOLVEMOS A LAS ANDADAS!!!


Ruta de Reencuentro: 



Gredos, sus ríos y pozas

Domingo día 10 de Septiembre
Alto de La Mesada,
con la Sierra del Barco y a la izquierda, la Sierra Llana


Muy buenas a tod@s.

Seguro que un@s ya os habréis olvidado de nosotr@s y otr@s estaréis impacientes por tener noticias nuestras. Pues ¡¡¡ya estamos aquí una vez más!!!

Sinceramente, con los calores que hemos pasado, nos ha costado decidirnos, pero las temperaturas han dado un respiro y las previsiones parece que se han apiadado de nosotr@s. 

Alto de la Mesada
El Aravalle, al fondo el puerto de tornavacas
Además las últimas lluvias nos advierten que ya estamos a mes 9 de 12, y seguro favorecerán a que el campo comience a verdear; dará gusto respirar el aire húmedo, aparecerán las primeras quitameriendas(colchicum montanum)... también nos indican que en la ciudad pronto aparecerá repleta de las anárquicas, coloristas y exitosas casetas, que perfumarán las calles y plazas con exóticos aromas a distintas fritangas; nos pondrán la banda sonora con su música enlatada a todo trapo, no se podrá pasar cerca de ellas por el gentío que se agolpa a su alrededor... es el síntoma inequívoco de que ya estaremos en las esperadas Fiesta y Ferias de Salamanca. 
Sierra de Béjar
Santiago del Aravalle, a su derecha, Solana de Ávila
Nosotr@s también participaremos, ayudando a nuestro Excelentísimo con el paupérrimo Programa de Ferias, organizando una rutita senderista, bien lejos del  mundanal ruido salmantino.
Por otro lado, han llegado a nuestros oídos, quejidos de deboter@s, que no soportan más el mono que padecen, que las botas no paran de coger polvo y la ropa de encoger... bueno, más bien que se nos pegan en las cinturas, unos ricos kilitos demás.
La Sierra de Béjar
Pues por todas estas cosas y muchas más, nos hemos animado a ¡¡¡COMENZAR LA TEMPORADA SENDERISTA!!!. Además que es eso lo que nos manda nuestro olvidado calendario de actividades, y que tenemos que buscar las siempre frescas pozas de Gredos... 

Os contamos: 
Para empezar bien, vamos a realizar una ruta de reencuentro, facilona, cortita y si el tiempo lo permite, que nos podamos dar un chapuzón.



El Barco de Ávila y el Tormes

Valle del Tormes hacia el Este.
En primer término, Los Llanos de Tormes
Algun@ pensará: ¿facilona, cortita y baño, en Gredos?. Pues sí, os proponemos una ruta con unas de las mejores vistas de la Sierra del Barco, de la Sierra de Béjar, del frondoso valle del Tormes y del Aravalle, caminaremos poco más de 14 kilómetros bastante sombreados, subiremos no más de 50 metros, bajaremos unos 300 y terminaremos en un área recreativa con un rosario de preciosas pozas donde darnos un chapuzón, o hacer una siesta, con el sonsonete de La Vuelta, que termina justamente ese día 10 . 




RESUMIENDO:
Sierra del Barco
Valle glaciar de La Nava

QUE SALIMOS DE CAMINATA AL MONTE EL DÍA 10 DE SEPTIEMBRE (OJO QUE ES PUENTE). 
Para apuntaros a esta salida, contestad a este correo a partir de mañana jueves a las cuatro de la tarde.


LA RUTA

Después de tomar el café en el pueblo abulense de La Carrera, el autobús nos subirá al puerto del mismo nombre.

Garganta de La Nava
Si alguien nos ve en el alto, pensará que estamos desorientad@s, ya que el Puerto es el punto de partida hacia la preciosa Laguna del Barco. Pero nosotros iremos en sentido contrario, hacia el desconocido pueblo de Cabezas Altas. Esperemos que las vistas sean merecedoras de tal topónimo.
Nuestro siguiente hito es la población de Nava del Barco, otro lugar montañero, pues desde sus arrabales parte la senda que nos lleva a la laguna de La Nava. Por allí pasaremos a la hora del aperitivo, por lo que daremos un tiempo para quien quiera tomar un refrigerio en su único bar.
Cabezas Altas, balcón sobre la Garganta de Los Caballeros
Para llegar hasta Nava del Barco bajaremos de Cabezas Altas por sendas poco transitadas, en este tramo hay que ir bien atent@ de no perder de vista a la persona que nos preceda.
Un buen camino nos separa ya de nuestro último destino, la Poza de Navalguijo, pero nosotr@s la abandonaremos para conocer una serie de pequeñas pozas que hacen las delicias veraniegas a la chavalería de la zona. 
Una vez explorado el territorio, os podréis quedar en la poza que más os guste, para a la hora acordada ir hasta el puente de la carretera a Navalguijo, donde nos esperará nuestro autobús.
Bueno ¡¡¡A PASARLO BIEN!!!
Buen sendero entre Cabezas Altas y Nava del Barco

CRÓNICA

Parecemos labradores, siempre mirando al cielo… sí, quienes tenemos como hobby esto de preparar rutas, nos pasamos los días mirando al cielos, bueno, nosotros más urbanitas y más ciberinformados, miramos más bien a la pantalla del ordenador, para consultar las distintas web del gremio o la pantalla del televisor, para ver qué nos cuentan l@s nuev@s gurús del tiempo.




Nava del Barco



Grupo comiendo moras, momentos antes de perderse.
Están a la entrada de La Nava
y los pueblos son como un laberinto para el senderista
Dicho esto, deciros que hay que reconocer que el domingo tuvimos muuucha suerte con la meteorología, pues la primera vez que consultamos las previsiones, éstas sí nos auguraban una bajada de temperaturas, pese al calor que estábamos pasando entonces, pero también nos presagiaban nubes y no se descartaban lluvias, ¡con la falta que hacen!  Recordé esa mano negra que nos manda chubascos los domingos tan a menudo.
Nava del Barco
Cerradura tradicional
Pero no fue sólo el sol lo que necesitábamos, también que hubiese una buena visibilidad, algo de lo que se nos privó en la “previa” que hicimos el viernes día 8. Así, todo el grupo pudo disfrutar de las vistas desde el alto de Mesada, ese monte con sus características antenas, que domina el Aravalle, perfecto balcón para contemplar la vertiente abulense de la Sierra de Béjar, curiosamente tributaria del Tormes, al contrario de la salmantina, que lo hace al Tajo… cosas de la Geografía. 
Del otro lado de las antenas, el valle del Tormes, con las cumbres del Circo de Gredos asomándose, río cuyo cauce está escondido debajo del precioso bosque de ribera, donde alisos, sauces, fresnos y muy especialmente los altos chopos, nos marcan su sinuoso discurrir.  
Puente de La Nava
Bien cimentado
A nuestra espalda, los perfectos valles glaciares del Barco o de Galín Gómez y el de La Nava, nos ofrecían su lección en aula al aire libre de Geología.
Camino a Navalguijo
Volviendo a las temperaturas, necesitábamos que bajasen, pero nos queríamos bañar, ¡qué difícil se lo ponemos a los dioses del tiempo!, pero éstos debieron estar de buen humor con nosotr@s y cual termostato de calefacción individual, no nos abrasamos al sol; las pesadísimas moscas, las familiares de Machado, no hicieron de las suyas, como nos hicieron a nosotr@s dos días antes, en la “previa”. Y así,  al terminar, más de un@ pudo comprobar, en sus aún bronceadas pieles, la temperatura del agua turquesa de las maravillosas pozas que adornan la Garganta de Los Caballeros, que pese a la pertinaz sequia que padecemos,  aún lleva suficiente agua como para darse un buen chapuzón.

Mientras, el resto hicimos unas buenas tertulias en el área recreativa de Navalguijo. La cosa era reencontarnos y rememorar un verano que aún se resiste a dejarnos…

Podéis disfrutar AQUÍ LAS FOTOGRAFÍAS DE ALBERTO

Y aquí del trabajo del buen amigo Vicente



Navalonguilla rodeada por La Sierra Llana





Pozas del Molino, Navalonguilla
Rompiendo el hielo, aunque el agua ahora está calentita, fue la primera en bañarse




Puente de La Nava del Barco
Foto de grupo... y el puente resiste.
Alguno de la izquierda no salió en la foto.





martes, 27 de junio de 2017

PASEO A LA LUZ DE LA LUNA






Atardecer en el santuario de la Peña de Francia
¡Esto es de locos! Aún no hemos realizado la gastrurruta a El Torozo, asomándonos a sus vertiginosos y exclusivos balcones con vistas a todos los pntos cardinales (por cierto, que aún queda alguna plaza libre y según parece vamos a necesitar chaqueta, lo digo por l@s caluros@s). Pues que ya tenemos que ir pensando en la siguiente salida.

Consultado nuestro frenético calendario (esto parece un sprint, que ya llegamos a la meta) y tenemos que ir preparando El Paseo a la Luz de la Luna.

Preparándonos en la Hospedería
 Retomamos la tradición veraniega de los paseos nocturnos aprovechándonos de que La Peña de Francia tiene acceso por carretera. La Peña es un verdadero faro en medio de la Meseta, por la noche y desde ella es un espectáculo contemplar en silencio las islas de luz que forman los pueblos y las estrellas, en medio del mar de tinieblas.

Desde La Peña hacia el norte.
Al fondo, Sierra de Las Quilamas y el Pico Cervero
Saldremos el sábado 8 de julio a las 19:30 de Gabriel y Galán, para subir en autobús hasta  la Peña de Francia. Como es lógico, antes de comenzar no tomaremos el obligado café, pero hemos preparado un refrigerio en la Hospedería del Santuario, que se baja mejor bien hidratad@.


Allí en lo alto, veremos la sombra de La Peña extenderse por los pueblos de La Sierra y por el lado opuesto, cómo el sol se escondiendo y va tiñendo el cielo de todos los tonos rojizos imaginables.


La sombra de La Peña invadiéndolo todo, el Valle del Lera, casi La Alberca.
Al fondo, La Sierra de Béjar y a la derecha La Sierra de La Alberca, que abriga a Batuecas 
Comenzaremos a caminar con las últimas luces del día, para tener que encender las linternas (mejor frontales) antes de llegar a Los Puertitos, cruce de caminos que conducen a Batuecas, Las Hurdes, los Agadones y Ciudad Rodrigo, La Alberca y la propia Peña de Francia.

Reja de la ermita de Santiago.
Allí decidiremos cómo terminar la ruta: si la noche es buena, volveremos a subir a La Peña, por la pista que bordea el valle del Lera, para tomar la senda que sube de La Alberca y que serpentea hasta la cumbre. Esta opción, la más bonita, consta de 12 kilómetros y un desnivel de 350 metros.
Si la noche fuese fresca, tomaríamos la senda de la Fuente de La Carbonera, que bordea Batuecas y que nos conducirá a La Alberca. Esta opción también consta de 11 kilómetros, pero sin subidas reseñables.

Terminaremos, como manda la tradición, con una queimada para celebrar (con retraso, es la excusa) la Noche de San Juan

Sale la luna llena tras el temporalmente inactivo reloj de sol.
RUTA

Quien nos conoce, sabe que siempre nos gusta salir con rutas alternativas, por si el tiempo se retuerce. Como ya os contamos, llevaremos dos opciones y curiosamente las dos tienen la misma distancia, 11 kilómetros.
Las dos tienen en común que parten de La Peña de Francia y que se cena en Los Puertitos.

Se pone el sol por tierras portuguesas
Ya os he explicado en otras ocasiones, que existen lugares especiales, elementos naturales que por unas causas u otras siempre han llamado la atención; motivo por el que nuestros antepasados los veneraron y que las modernas religiones llegaron incluso a sacralizar. En el caso de las montañas, éstas suelen tener una fisonomía muy singular, por lo que se las identifica a simple vista desde la lejanía; eran verdaderos hitos que orientan nuestro camino. Esa es la verdadera magia de La Peña de Francia.

Se resiste a ocultarse
Por ello, siempre nos atrae y nos incita a subir a ella. Nosotros tenemos la suerte de que a La Peña se puede acceder por carretera y la vamos a aprovechar para nuestra actividad. 
Si la noche nos acompaña, disfrutaremos de ella en dos momentos cumbres: en la puesta de sol, cuando su figura se extiende bajo nuestros pies en forma de sombra y en la oscuridad de la noche, cuando el oscuro silencio envuelve todo a nuestro alrededor.

Valle de Agadón. Al fondo Ciudad Rodrigo y a la derecha La Hastiala,
 por tan sólo 7 metros, la mayor altura de la Sierra de Francia..
Saldremos de ella acompañando a los últimos rayos de sol. Descenderemos hasta el Paso de Los Lobos por una estrecha senda por donde suelen pasar la noche las huidizas cabras monteses, al calor y la protección que desprenden y proporcionan las rocas calizas de los pedreros. 
Abandonaremos el GR-10 para tomar otra senda muy escondida, lo mismo que poco transitada. Ésta conducía a monjes y aldeanos, unos a encontrar víveres para el monasterio y a los otros para buscar avituallamiento para el alma.


Paso de los Lobos
Evocador topónimo
Así llegaremos a Los Puertitos, donde cenaremos, estratégico cruce de caminos que conducían a todos los puntos cardinales. 
Cambiaremos de dirección, siguiendo la pista que llaman del Lera. Podremos apagar las linternas, pues su orientación es adecuada para que la luna nos sirva de astro rey y la falta total de desniveles nos permita caminar sin esfuerzo.
Para volver a subir a La Peña, volveremos a tomar el GR-10, que aprovecha una bien trazada senda que asciende por su costado Este, conservando tramos de antiguos empedrados, que nos indican la importancia de este acceso hasta la construcción de la moderna carretera. En este tramo boscoso, es muy curioso el efecto de las luces de las linternas, al tener que marchar en fila y zigzagueando.


Camino de Los Puertitos, bajo La Mesa del Francés.
Si la noche así nos lo aconsejara, tendríamos que acometer la segunda opción.Desde Los Puertitos, tomaríamos la pista que conduce a La Peña del Huevo, paralela al valle de Batuecas. Tendremos buenas vistas de La Peña, azulada por la luz lunar. Una amplia pista nos conducirá a La Alberca, donde callejear sin gente y en silencio, nos conducirá a otros tiempos.


Vistas de Las Batuecas desde Los Puertitos
Al fondo Traslasierra, que separa el valle del Ambroz y El Jerte

Para finalizar la jornada, llevaremos lo necesario para celebrar la Primera Luna Llena del Veranos con la magia del fuego que desprende la queimada.  

CRÓNICA

Ya dijimos que terminaríamos esta estupenda temporada  con lo que denominamos "la guinda" y efectivamente, lo hicimos con una bien grande, blanca y bien redondita, la Luna.  


Original composición de Paco.
Firmas de luz
Curiosa sensación la de despertarse el domingo a las tantas, acostumbrados a los madrugones para salir pronto a patear, en invierno para aprovechar las menguadas horas de luz y en verano para ir con la fresca, sufrida la vida senderista.
Pues lo prometido: cañita y tortilla en lo alto de La Peña,  fuera uno no sabía a qué lado mirar, por uno el sol estaba radiante, por el otro, la luna llena de julio hacía su aparición. Nos recibió un enorme rebaño de cabras monteses, que daba la impresión de que no iban a dejar pasar al autobús... ya no las volvimos a ver en toda la noche, lástima.
Coincidió el peor tramo de la jornada, con la peor hora de luz, esa en la que no es de noche, pero que ya no es de día, saliendo del Paso de los Lobos, collado en el que unas gotas de lluvia van al Duero y aunque parezca mentira otras van al Tajo (al río, no al trabajo).
Para los que hemos caminado por estos andurriales, es una satisfacción cuando te sorprende que algún alma caritativa ha limpiado ese camino por el que era un suplicio pasar. Y año a año, es lo que ha pasado con este que nos une con Los Puertitos.


Inconfundible silueta de La Peña del Huevo
Me dio envidia el conductor del coche que descendía Peña a bajo y que tuvo que frenar para asegurarse de que lo que veían sus "reojos", era cierto, lo veían también sus ojos: en la ladera opuesta, un pequeño gusano blanco serpenteaba en la oscuridad. Realmente tuvo que ser digno de vernos desde allí, pero de momento, me lo imagino con un buen susto y discurriendo qué sería aquella escena tan extraña.
Para la marcha teníamos preparadas dos opciones y la asamblea decidió que la B era la buena: no volver a La Peña. Ciertamente que toda la bajada estuvimos viendo el espectáculo que seguiría con la opción A, por lo que estuvo bien elegida la idea de terminar en La Alberca. Así la ruta fue más larga, pero con menos desniveles, además se nos ocurrió asomarnos al balcón natural situado a los pies de La Peña del Huevo, que con sus 1414 metros y su aspecto más de chichón geológico que de embrión de ovíparo, es un elemento descado en el skyline de la Sierra de la Alberca y del valle de Batuecas.


Desde La Peña del Huevo.
En penumbra, el valle de Batuecas,
detrás Las Hurdes y al fondo el embalse de Gabriel y Galán.
La explosión de sensaciones que desde allí pudimos obtener, yo creo que perdurarán muuucho tiempo en nuestra memoria. Pues ya os digo que llevábamos buena parte de la ruta con magníficas vistas y ya cuando se podían tocar las luces de La Alberca y ya tod@s dábamos por bueno lo vivido, surgió la tenebrosa silueta de la Peña del Huevo y el espectáculo de valles, tinieblas, luces, brillo del agua de Gabriel y Galán...


Queimada y su fuego purificador
Y como teníamos previsto, despedimos la noche, a las cuatro de la mañana, con la luz de la queimada, en compañía de unas perronillas y unos mantecados, que por cierto, ¡qué bien entra la comida esas horas! claro que, ¿a qué hora no entra bien la buena comida?

Bueno, desearos desde este humilde blog un feliz verano y que pronto volvamos a realizar nuevas  y fantásticas aventuras.


Foto de grupo en Los Puertitos


Aquí van las fotografías del madrugador Pedro
Hoy las de Alberto sin bichos.
Los originales fotones de Paco
Se estrena en esta tarea Carlos de Dios


Hechizad@s por ella




lunes, 19 de junio de 2017

GASTRORRUTA. EL TOROZO

Garganta de las Cinco Villas desde El Puerto de Serranillo
Aún no se nos ha pasado el susto que nos dimos al bajar del autobús y darnos de bruces con la cruda realidad charra, y comprobar que en Salamanca continúa cayendo fuego del cielo ¡qué bien se estaba en El Rebollar y en la poza de  Ríofrío!, tan poco tiempo y ya nos habíamos acostumbrado a lo bueno...
Ascensión al Torozo
Al fondo la Sierra de la Paramera
Pues lo dicho, que ya hemos vuelto a la rutina y hay que ir organizando la próxima actividad de DeBotas. Consultamos ya nuestro mermado calendario, ya que tan sólo nos restan dos salidas para completar esta temporada, y nos empuja a subir al Torozo (2021 m), ese pico que asusta desde abajo y que por su desafiante fisonomía bautizaron al puerto que trabajosamente sube de Extramadura (aunque burocráticamente esta zona pertenezca a Ávila) hasta los verdes prados castellanos de mucho más al norte.
Torozo, que no debemos de confundir con los vallisoletanos Montes, aunque comparten topónimo.
Estamos en Gredos
Pues la idea es que el autobús nos suba hasta el puerto de Serranillos, a 1571 metros sobre el nivel del mar en Alicante. Allí tomaremos el de San Fernando y subiremos a El Torozo con muuucha tranquilidad (que no hay prisa) que los (espera que saque la calculadora) 450 metros de altitud que los separan son asequibles para tod@s los deboter@s. Luego descenderemos por sendas muy bien trazadas los 630 metros (¡qué buen invento la calculadora!) que le separa de El Puerto del Pico (1391m.).
Cumbres del Circo de Gredos desde la planicie del Torozo
La ruta consta de algo menos de 12 kilómetros, con un buen tramos horizontal en la cumbre, una bajada muy tendida, así como prácticamente toda la subida. (Esto último ha sonado un poco raro, ¿no?) pues sí, he de deciros que el último tramo de subida, se ascienden sólo 150 metros, por una sendilla con hitos de 700 metros de longitud, que se hace sin problemas, pero sintiéndolo mucho por los correcaminos, ese tramo hay que ir muyyy despacito.
Como ya sabéis que nos gusta ser previsor@s, si las condiciones del tiempo así nos lo aconsejasen, tenemos, cómo no, un plan B que de manera prácticamente horizontal nos llevará del pueblo de Serranillos a nuestro destino programado, en algo más de 13 kilómetros. Eso sí, nos perderíamos las deslumbrantes vistas y abismos de vértigo que sin peligro alguno, se ven desde lo alto.
Con un poco de suerte...
Como buena gastrorruta que se precie, el motivo es el celebrar con buena comida (de ésta se encargan los cocineros de La Parada del Arriero) y buen ambiente (éste lo debemos de llevar, como siempre lo hacemos, nosotr@s) la llegada del verano. La idea es comer tarde, sobre las cuatro y media, por lo que dbemos llevar un tentempié.
Del tema culinario, os adelantamos que el menú constará de

ENTRADAS PARA COMPARTIR
-Migas del pastor
-Patatas revolconas
-Revuelto de boletos
-Pimientos rellenos de bacalao

SEGUNDO
-Entrecott de ternera avileña a la brasa.

BEBIDA
 ...podremos ver el espectáculo de la Trashumancia.
Cerveza, agua y gaseosa

POSTRE Y CAFE

Todo con un coste de 20 €. Recordaros que debemos añadir el precio del autobús, seguramente sea de 10 €, que ya hay mucha gente apuntada.

Para que os vayáis preparando y pese a que la información es de la competencia y esperando que no se molesten:  CANCIONERO
Y AÚN QUEDAN (POCAS) PLAZAS!!!

CRÓNICA

Son muchos los dichos y refranes que sentencian sobre las bondades de las cosas pequeñas; por ejemplo, la máxima de que el buen perfume se presenta en tarros minúsculos, es en realidad un gran elogio a las cosas pequeñas. Está claro que el exceso empalaga, aburre, empacha… nos harta. Lo poco se saborea, se siente, se disfruta.
Se puede afirmar que la actividad del domingo venía en frasco pequeño: el desayuno en un restaurante modesto; la temperatura del día, moderada ni fría ni calurosa; la ruta 11 kilómetros, cortita; el subidón al Torozo, cuando te das cuenta estás arriba; tampoco fuimos demasiada gente; la comida en La Parada del Arriero, se puede decir que fueron muchos platos pero cantidad ajustada; y no se me ocurren más pequeñeces, porque el resto fueron excesos, pero que no hartaron ni empacharon ni nos aburrieron: lo del cafetito con algo para mojar, se convirtió en desayuno en toda regla,  con pan de pueblo y manjares caseros para untarlo; el fuerte viento nos refrescó; las vistas, salvajes, de las que sabes que te estás perdiendo la mayor parte de lo que hay que ver y que menos mal a las fotografías de nuestros sufridos reporteros, que si n su trabajo sería imposible recordar tanta maravilla; la corta subida, de las que no sabes si fue senderismo o escalada, aunque nunca llegamos a trepar, fuimos despacito, eso sí; la comida y el trato del personal de La Parada, sensacionales y las vistas desde el comedor… y la sobremesa… y la compañía…

Bueno, la gran temporada se termina y ya sólo nos queda otra pequeña guinda.

EL MÁS MADRUGADOR EN ENVIARNOS SUS IMÁGENES, HA SIDO ÁNGEL


AQUÍ ESTÁN LAS FOTOGRAFÍA DE PEDRO


LA MIRADA DE PACO

NO PODÍAN FALTAR LOS BICHOS DE ALBERTO, ALGUNO DE ROCA Y MUCHOS HUMANOS



La Parada del Arriero