martes, 16 de enero de 2018

EL CORAZÓN DEL ABISMO


Domingo 28 de Enero de 2018

Parque Nacional de Monfragüe


Buenas tardes a tod@s.
Antes de nada, deciros que hemos decidido cambiar los plazos para apuntaros a las excursiones con DeBotas.
Hasta ahora lanzábamos las propuestas con 13 días de antelación, y hemos pensado que será mucho mejor para tod@s acortarlo y dejarlo en 6 días, así ya tendremos más información meteorológica, sabremos con más seguridad si tenemos compromisos o si esa incipiente gripe estará en su apogeo el domingo, que es lo que suele hacer la dichosa Ley de Murphy... daos cuenta que el trabajo más ingrato que tenemos que hacer es buscar gente para suplir las vacantes de última hora.








PRÓXIMA SALIDA: Por El Parque Nacional de Monfragüe

Después del éxito meteorológico de la salida a Plasencia, hemos decidido no hacerle caso a nuestro recién estrenado calendario. Por eso, cual trashumantes, cambiamos la fría Meseta Norte y volvemos a las templadas tierras extremeñas.

Para el día 28 os proponemos una ruta por El Parque Nacional de Monfragüe. 
Recorreremos 21 kilómetros, con un perfil cardiosaludable de suaves subidas y bajadas.




Los árabes al conquistar estas tierras, allá por el año 713, las llamaron Al-Mofrag, El Abismo.

Saldremos de la coqueta población cacereña de Serradilla, famosa por conservar el venerado Cristo de La Victoria, que se custodia en el monumental convento del mismo nombre. 15 kilómetros nos separan de Villarreal de San Carlos y en el camino, pronto comenzaremos a tener extensas vistas hacia el sur, adivinándose la hendidura que El Tajo ha excavado en la llanura extremeña.



Estamos sobre afloramientos cuarcíticos, como cuarcitas son las cumbres de Batuecas, roca quebradiza, pero muy resistente a la erosión fluvial. El paisaje está formado por largas líneas de estos afloramientos, que son la punta de pliegues convexos (ver imagen adjunta).
Más tarde visitaremos uno de los mejores balcones del Parque, el Cerro Gimio, que además conserva los restos de una muralla almohade. Desde ella podremos ver otras dos construcciones militares: el Castillo del Acero o de Mirabel y el de Monfragüe, sobre el Salto del Gitano. Ellos nos indican la importancia de estas sierras en la época de la Reconquista, utilizadas por ambos bandos como murallas naturales.

Punto estratégico en nuestra ruta, Villarreal de San Carlos con tan sólo 15 habitantes. Su función original en el siglo XVIII, era la de acoger un cuartel de gendarmes que controlasen el bandolerismo en los montes de la zona. Hoy es la puerta hacia el Parque Nacional, punto de información y de servicios básicos.
Descenderemos al puente sumergible del Cardenal, del siglo XV. Se le considera como "patrimonio subacuático", pero como las aguas del embalse de alcántara oscilan, normalmente está a flote y de cuando en cuando se sumerge, cual monstruo en su lago.
Atravesado el tajo del Tajo, nos queda el tramo más complicado de la jornada, la toma del altivo Castillo de Monfragüe, maravillosa atalaya, recientemente acondicionada, desde la que se obtienen unas vistas espectaculares, por algo los arquitectos árabes, allá por el 811, eligieron este emplazamiento. Hoy es el verdadero corazón del Parque.
Con más comodidad, descenderemos hasta el afamado y emblemático salto del Gitano, donde las carroñeras aprovechan las corrientes de aire, que produce este abismo, para ascender sin mover un solo músculo y sus paredones para instalar sus nidos.

Bueno, si quieres acompañarnos en esta nueva aventura, debes esperar hasta el martes 23 a las cuatro de la tarde para apuntarte. El lunes, os enviaremos un recordatorio.




miércoles, 3 de enero de 2018

ENTRE LA SIERRA Y LA DEHESA



Domingo 14 de Enero de 2018

Valle del Ambroz, por los Montes de Tras la Sierra



Circunvalación a Béjar detrás de la máquina quitanieves, aunque la carretera no estaba mal.
Esto es Castilla.


Jarilla, Extremadura, donde nunca llega el invierno.





Aún empachad@s por los excesos del inicio del año, con tanta comida, bebida (pobre hígado), wassaps y felicitaciones y ya hay que ir pensando en la primera salida del 2018 con el Grupo.

Para el día 14 os proponemos una ruta entre las templadas localidades extremeñas de Jarilla y Plasencia, que las separan 20 llanos y tranquilos kilómetros.

Dicho esto y como sé que much@s no leéis los correos, aprovecho para reconocer que llanos, llanos, no son. tendremos una rampa de 140 metros de subida y 180 de bajada, lo que en Plasencia se conoce como la Ruta del Colesterol. 
Por otro lado, realizaremos la ruta en un sentido u otro, dependiendo del tiempo meteorológico que tengamos ese día, para así hacer coincidir la comida con un pueblo, en el que dispondremos de amplio bar, en caso de lluvia.
Hace no mucho tiempo, realizamos lo que se conoce como "previa" para conocer los caminos por donde pasaremos. Pese a la tremenda sequía que estamos padeciendo, nos sorprendió el verdor de las dehesas por las que caminamos, así como la maravilla de camino empedrado que asciende hasta el puerto de la dehesa de Valcorchero. Con este topónimo, os podréis imaginar, que el arbolado que predomina en esta zona es el alcornoque,  mientras que en las zonas bajas, se alternan con encinas.
Estaremos caminando por la importantísima calzada que unía Plasencia con la Vía romana de la Plata y por lo tanto con el norte extremeño y con el antiguo reino de León.
 En lo más alto de esta ruta se encuentra la ermita de Santa María del Puerto, no confundir con el Puerto de Santa María. En ella está la Patrona de la ciudad.

Bueno, si entre los propósitos para el nuevo año, se encuentra el hacer ejercicio, o el no perderte ninguna de nuestras aventuras y deseas venir, debes hacérnoslo saber contestando a este correo, a partir de mañana miércoles a partir de las 16:00.



Iglesia de Jarilla, con su torre exenta o separada del templo.

Aquí las plantas no se hielan
Paisaje entre el monte...
...Y la dehesa, en el valle del Ambroz

¡Qué majos!
Un placer caminar por las callejas, en grupo...
...O en soledad.
Ahora el otoño está a nuestros pies.
Estampa primaveral.
Como setas

Villar de Plasencia
Elegante conjunto.
Migas extremeñas y tortilla española, para acompañar el café colombiano.

¿QUÉ HAREMOS ?

Iniciaremos nuestro caminar en el pequeño y coqueto pueblo de Jarilla, en pleno valle del Ambroz, a la sombra de los Montes de Tras la Sierra, que nos separan de El Jerte.
en casi todo el recorrido tendremos unos paisajes bien definidos: a nuestra izquierda el monte, con sus viejos robles y castaños; a nuestra derecha, la llanura adehesada de las Tierras de Granadilla. A nuestras espaldas las cumbres del Sistema Central: los montes de las Hurdes, la Sierra de Francia, y la de Lagunilla. 
Saldremos de Jarilla por la Calle Real, nombre que nos habla de la importancia de la vía por la que caminaremos. 
La mayor parte de nuestro itinerario pasearemos por la dehesa extremeña: amplias praderas, salpicadas con encinas y alcornoques, donde pasta el ganado vacuno y porcino, preciado hábitat de nuestro entorno.
En Villar de Plasencia, entroncamos con la Cañada Real Vía de La Plata y con el ramal del Camino de Santiago que parte de Plasencia, por lo que veremos las típicas flechas amarillas en muros y cancelas.
Del pasado de Villar nos hablan su gran iglesia renacentista y el lujoso puente de piedra que nos despide a las afueras, formando un encantador conjunto, con una fuente y la ermita de San Antonio.
Más de un rincón de nuestro recorrido nos recordará la imprescindible película "Los Santos Inocentes", novela de Miguel Delibes y que tan bien llevó Mario Camús a las grandes pantallas: el verdor de las praderas, los grandes caseríos, las solitarias casuchas...
Sin darnos cuenta, estaremos caminando entre paredes de piedra y pavimento enlosado. Estaremos iniciando la ascensión al Puerto del Camino de Castilla.
Lo que más nos impresionó, es el poco conocimiento que de este fantástico e importante camino hay en la zona. Hablamos de la vertiente de ascenso, ya que desde la cima del puerto hacia Plasencia, es un paseo habitual para los deportistas placentinos, por lo que veremos gente en bici de montaña, caminantes, corredores y visitantes que ascienden hasta la ermita de la Virgen del Puerto.
Enclavada en la Dehesa municipal de Valcorchero, es lugar de romerías, pues en ella se haya la patrona de Plasencia; allí los berrocales dejan espacio para las verdes praderas, para encinas, robles y para los alcornoques, cuya corteza, da nombre al entorno, valle del corcho, Valcorchero.
Descenderemos por el zigzagueante camino ahora mal empedrado, hasta un punto en el que lo abandonaremos por unas sendas que se abren paso entre el laberinto de peñascos y nos llevan a porteras y pasos sobre las paredes que delimitan las fincas, para llegar a la ribera del río Jerte.
El problema de nuestra ruta era unir la Calzada de Castilla, con el Centro Histórico. Nos separan tres kilómetros, ya que en los últimos años, urbanizaciones, polígonos industriales y demás avances urbanísticos, han desparramado el hormigón de nuestras ciudades y Plasencia no podía ser menos. 
Aquí el Ayuntamiento placentino nos ha echado una mano, y ha creado un paseo fluvial que sigue las orillas del Jerte, que nosotr@s aprovecharemos.

En un lugar estratégico, nos esperará nuestro autobús, para poder dejar las mochilas y realizar cómodamente una visita turístico-festiva a la preciosa ciudad.

Villar de Plasencia
A juego con el cielo.


Primoroso conjunto de puente...

...fuente y ermita.

Chiviteras.


Fuente escalonada; caminamos por una vía pecuaria,
 la Cañada Real de la Plata

Al fondo el Sistema Central. El monte más agudo es La Sierra del Castillo,
En La Herguijuela
Sol de invierno


Color del alcornoque.

Fantástico camino empedrado, escoltado por alcornoques varias veces centenarios
que nos regalan su sombra
La Sierra de Dios Padre y las nubes, nos impiden ver la nieve del Jálama, al fondo.



Ermita de la Virgen del Puerto, a sus pies El Jerte.
Balcón al Jerte, con las cumbres de Gredos nevadas.






















Plasencia
Las ciudades actuales se desparraman sin mesura.
A la derecha el hospital y el Palacio de Congresos,
al fondo las cumbres de Monfragüe


















Al abrigo de los vientos del Norte y al calor del sol del Mediodía.
Aunque tanto Jarilla como Villar de Plasencia pertenecen administrativamente a las llanas Tierras de Cáparra, creemos que geográficamente su entorno se asemeja más al  del Valle del Ambroz, como lo son los pueblos de Casas del Monte o Gargantilla. Su enclave al abrigo de los Montes de Tras la Sierra y la abundancia de agua que desciende de ellos y que tributan en el Ambroz, así lo atestiguan.

Iniciaremos la marcha en Jarilla, con tan sólo 140 habitantes y tomaremos dirección sur, hacia la vecina Villar de Plasencia, siguiendo borrosas señales amarillas que pintamos hace 9 años, para animar a pasear por este precioso camino, entonces prácticamente desconocido.

En todo el recorrido veremos verdes dehesas, donde pasta el ganado vacuno a la sombra de encinas y alcornoques, tesoro de la biodiversidad.
Por otro lado, el monte, con su bosque ahora desnudo de hojas, formado principalmente por robles.

A lo lejos veremos la elegante torre renacentista de la iglesia de Villar de Plasencia, con 234 habitantes. Allí nos espera el cafetito en el bar Zurbarán (los extremeños tienden a ser muy cultos).
En esta población tomaremos la Calzada de Castilla, la Cañada Real de la Plata o El Camino de Santiago de Plasencia, que todos utilizan el mismo camino. Prueba de la importancia que tuvo este camino, es el magnífico puente que cruzaremos y que salva el Barranco de la Oliva. Tan pomposo nombre, para un humilde arroyo.
Poco a poco, la ruta se va acercando a la sierra del Gordo, se encaja entre paredes de piedra, se enlosa su suelo e inicia el ascenso al puerto de Valcorchero. Estamos pasando del Ambroz al Jete.
En el alto, la Ermita o santuario de la patrona de Plasencia, con su virgen y sus vistas.

Descendemos hasta tocar las casas de Plasencia 41.000 personas, que contrastan con las 13.000 de Béjar o los 13.000 de Ciudad Rodrigo y se aproxima más a los habitantes de Ávila o Segovia, con poco más de 50.000.
Daremos un rodeo para llegar hasta el autobús, utilizando un paseo fluvial a la orilla del Jerte.

Descenso a El Jerte.
Paseo junto al río que nos lleva al casco histórico.

Puente medieval 

PLASENCIA, LA PERLA DEL VALLE DEL JERTE
La ciudad fue fundada por el rey Alfonso VIII de Castilla en 1186. En el escudo de armas que le concedió el monarca, se lee “Para que PLAZCA a Dios y a los hombres”, de estas palabras proviene su topónimo.
Emplazada estratégicamente, controlaba la vía de la Plata, que sube al reino de León, la calzada que ascendía por El Jerte y de allí a Ávila y Castilla, además la que va a La Vera. La propia Vía de la Plata, fue frontera con el reino leonés y no muy lejos los árabes lanzaban sus terribles razzias o incursiones de castigo. Como curiosidad, en una de ellas, se llevaron prisioneros a 150 placentinos y se les condenó a trabajar en la construcción de la mezquita de Marraquech.

MURALLAS
En 1197 se construyen, utilizando un sistema constructivo similar a las de Ávila, con sus torres semicirculares, adosadas y con las almenas triangulares o cuadradas.

CATEDRAL
Al igual que Salamanca, existen dos catedrales, una primitiva, la Antigua, del siglo XIII y XIV en estilo románico de transición al gótico y una Nueva, del  XV, que sustituiría a la anterior, pero que quedó paralizada en 1578.
 En el caso salmantino, la Catedral Nueva se construyó al lado de la Vieja, sin derribarla, aunque la intención era levantar en su lugar el nuevo claustro, proyecto que nunca se realizaría.
En la placentina, se derribó la cabecera de la Vieja y se levantó media catedral Nueva, por lo que en realidad tenemos  dos medias catedrales.

La Antigua:
Conserva la Torre de las campanas, el Claustro, la portada occidental o principal, así como las naves nerviadas de los pies. Al igual que otras catedrales construidas en la época de la Reconquista, no disimula su función defensiva, con aspecto cerrado y almenado.
A destacar La Torre de la Sala Capitular, popularmente llamado del Melón, debido a su remate en bola estriada y  que sigue las directrices del grupo de cimborrios leoneses, La torre del Gallo, la de la catedral zamorana y la de la Colegiata de Toro, con influencias francesas y lombardas, decoradas al exterior con escamas y gallonada en el interior.

La Nueva:
Se inició en 1498, en ella trabajaron los mejores arquitectos de la época, entre ellos, de Juan de Álava (fachada Universidad), Diego de Siloé (Colegio Fonseca), Gil de Hontañón  (Palacio de Monterrey).
Conserva dos portadas-retablo del mejor plateresco. La principal de Juan de Álava y la opuesta, por Diego de Siloé.
El interior consta de tres naves dispuestas a la misma altura, 26 metros, separadas por columnas. De sus basas parten los nervios, ramificándose por las bóvedas de crucería, creando un efecto de gran belleza, incrementado por la policromía de pan de oro.
El monumental retablo barroco es de Gregorio Fernández.
A destacar también el magnífico coro Gótico, que se trasladó de la Catedral Vieja.

PALACIO DEL OBISPO
Del Siglo XV a destacar sus chimeneas similares a las del palacio de Pasarón de la Vera.

PLAZA DE SAN VICENTE FERRER

En el mismo lateral de la plaza se levanta el convento, hoy Parador de Turismo, de Santo Domingo y el Palacio de Mirabel . Todo el conjunto de edificaciones se debe a los segundos Condes de Plasencia, Álvaro de Zúñiga y Leonor Pimentel y se unen por un singular jardín colgante, abierto a la plaza y decorado con columnas y esculturas romanas, procedentes de Cáparra y Mérida.

Alfonso VIII, fundador de Plasencia en el 1185

La Puerta del Sol placentina.
¿El Patio Chico?, no la Plaza del Ensolado, de la catedral de Plasencia.
Como la charra, tenemos un cimborrio románico bizantino o Torre del Melón,
junto con una portada renacentista.
 A la derecha otro elemento de la catedral Vieja, la Torre de las Campanas
Fantástica gárgola.

Fachada de Juan de Álava, del mejor plateresco

Chimeneas del Palacio Episcopal. Belleza, elegancia e imaginación.

Plaza de San Vicente Ferrer
Iglesia del mismo nombre. El resto, palacio de Mirabel,
con su portada-pasadizo y su jardín colgante 

Palacio de Mirabel, portada renacentista.

Ayuntamiento y Plaza Mayor
Murallas, realizadas en la misma época y técnica que las de la vecina Ávila.

Callejear por Plasencia.

CRÓNICA

Dos son nuestros objetivos con nuestras aventuras quincenales: caminar por senderos con un entorno lo más bonitos posibles y enseñaros lugares para que, por vuestra cuenta, volváis y profundicéis en ellos.
Sobre el primer punto, como diría Mariano, “eso ya tal” y sobre el segundo, deciros que ayer os intentamos y creo que conseguimos, meteros el gusanillo de volver a visitar Plasencia con más detalle: su maravillosa Catedral, que más bien recuerda a un rompecabezas donde cada pieza nos habla de su origen; su conjunto monumental, cuyas murallas abrazan con primor un conglomerado de palacios e iglesias, aderezados con un entramado urbanístico envidiable y vivo...
Volviendo al primer punto, ya me habréis leído en más ocasiones, lo que decía Don Miguel de Unamuno, aquello de que le encantaba Castilla comparándolo con su siempre verde Norte natal; allí uno ya está acostumbrado a tanta exuberancia, mientras que en Castilla, se sorprendía al tropezarse con la originalidad de Arribes, Gredos, etc, en medio de la llana monotonía mesetaria.  Por otros motivos, pero eso mismo nos corrió ayer, después de una semana machacándonos, los medios de comunicación, con el mayor de los infiernos climatológicos que íbamos a padecer quienes osáramos salir de casa el domingo. Pues resulta que nos hizo un día perfecto para nuestra actividad: sin viento, que nos desasosiegue e incremente el frío,  con un sol para que lo disfrutara nuestra piel y nuestra alma y con una temperatura en la que hasta brotan flores en las praderas… estamos en Extremadura, que no es ni extrema, ni dura.

Claro, que del viaje, también disfrutamos: en la ida, del espectáculo de la nieve, calentitos en el autocar y a la vuelta, con el “Micro Abierto” que ya es un clásico en nuestras salidas… claro está que será mientras Miguel, el conductor, que es quien manda, nos deje.

Aquí ya tienen su espacio las fotografías que nos regalan...

...los asíduos:




El audio de Vicente, con música del DeBotero Fernando Maés.

El trabajo de José Luís


Las fotografías que he colgado en el blog, no son las mejores, son las que he necesitado para contaros unos apuntes de la jornada. No os perdáis el resto.

Foto de grupo en la ermita de la Virgen del Puerto.



sábado, 23 de diciembre de 2017

FELICIDADES



Muy buenas a tod@s.

El equipo de DeBotas termina de prepararos un regalo de felicitación para tod@s vosotr@s. Con él deseamos que paséis unas maravillosas fiestas y que el próximo año 2018 nos aporte nuevas experiencias, tan emocionantes y satisfactorias, como han sido las del año que se nos escapa entre los dedos.
Daros las gracias a cuantos habéis participado en nuestras aventuras, como a l@s que no habéis podido hacerlo, así como a l@s fotógraf@s, que con su visión, nos ofrecen la posibilidad de revivir momentos maravillosos de nuestras vidas.
A un nivel más amplio y de ahí la canción de Luis Llach, deseamos que en 2018 las diferencias nos enriquezcan y no sirvan para separarnos.

¡¡¡QUE TOD@S TENGAMOS SUERTE, QUE LA NECESITAMOS!!!


TRADUCCIÓN DE LA LETRA

Que Tengas Suerte  Lluis Llach



Si me dices adiós,
quiero que el día sea limpio y claro,
que ningún pájaro
rompa la armonía de su canto.

Que tengas suerte
y que encuentres lo que te ha faltado
en mí.

Si me dices te quiero,
que el sol haga el día mucho más largo,
y así, robar
tiempo al tiempo de un reloj parado.

Que tengamos suerte,
que encontramos todo lo que nos faltó
ayer.

Y así toma, todo el fruto que te pueda dar
el camino que, poco a poco, escribes para mańana.
que mañana faltará el fruto de cada paso;
por ello, a pesar de la niebla, hay que caminar.

Si vienes conmigo,
no pidas un camino llano,
ni estrellas de plata,
ni un mañana lleno de promesas, sólo
un poco de suerte,
y que la vida nos dé un camino
bien largo.

Y así toma, todo el fruto que te pueda dar
el camino que, poco a poco, escribes para mańana.
que mañana faltará el fruto de cada paso;
por ello, a pesar de la niebla, hay que caminar. 


Que Tengas Suerte Lluis Llach

Para ver el vídeo que os hemos preparado, pincha aquí











domingo, 26 de noviembre de 2017

GASTRORRUTA FIN DE AÑO SENDERISTA


Domingo 17 de Diciembre de 2017

Parque Natural Do Montesinho

¡Esto sí que es de loc@s! Nos faltan algunos flecos para tener a punto la salida a La Sierra de Francia del día 3 y ¡ya os vamos a informar de la siguiente!

Sí, según el variado calendariodel grupo, la siguiente salida resulta que es la ¡¡¡Gastrorruta Fin de Año!!!!
Y claro, hay que prepararla con más antelación, que tod@s tenemos compromisos esos días y los restaurantes están que echan humo.

Por lo tanto, para el día 17 de diciembre os proponemos:


Ruta sin complicaciones, de 15 kilómetros con un desnivel de 200 metros de suave subida y 300 de larga y tendida bajada, entre las localidades portuguesas de Ráfega y Guimonde, siguiendo el Caminho de Santiago, Caminho Português Vía de la Plata.

¿Vía de la Plata en Portugal? Sí,  debe ser un “atajo” invernal, ya que evita los temidos puertos de Foncebadón y Piedrafita, si se toma el ramal maragato-berciano y el de Padornelo, si se utiliza el sanabrés.
Este ramal portugués parte de Zamora capital, en dirección a Alcañices, entra en tierras del país vecino en Quintanilha y sale en Segirei, enlazando en Verín con el Sanabrés.

Caminaremos en pleno Parque Natural do Montesihno, que abarca una extensión de 75.000 hectáreas, donde predomina el monte bajo, el olivo y el castaño, cuyos frutos son parte del sustento de la escasa población de la zona.

De la etapa que nosotr@s caminaremos, destacamos dos elementos:
1-El precioso bosque de ribera que escolta la Ribeira do Escuredo y que riega las praderas de su entorno.
2-Las fantásticas vistas que, con un poco de suerte, se obtendrán en la segunda mitad de la ruta. Estamos en la Región de Tras-Os-Montes y allí no existen las llanuras, y sí un sinfín de onduladas colinas, donde se asientan poblaciones y cultivos, serpenteando entre ellos el río Sabor, donde terminaremos nuestro corto camino a Santiago.

En Guimonde, nos esperará el autobús e iremos hasta Bragança, donde Don Antonio Desiderio nos abre su casa solariega para que nosotr@s podamos celebrar nuestra comida de Fin de Año. Se trata del restaurante Solar Bragançano, donde no sabemos con qué quedarnos, si con su espléndida cocina o la solemnidad de la casa.

El menú, en las musicales palabras de Don Antonio:

Penso que comeran muy, muy, bien
com entrantes regionals,una sopa de aves ou de castañas,un plato principal de pescado,por exemplo bacalao,ou un de carne,por ex.solomillo de ternera,ou de javali ou ciervo,postres caseros a elegir,viños blancos ou tintos,água mineral,cafė,
Atenciosamente,sou,
António Desidėrio

Para terminar la tarde, y tras mostrar nuestros respetos a Don Antonio, visitaremos el precioso casco antiguo de la ciudad, su sé (catedral), su coqueto conjunto amurallado, su contundente y a la vez elegante  castillo, construido en 1409, siendo uno de los más representativos del país, así como el Dumus Municipalis, edificio singular y enigmático de la arquitectura románica civil, único en la Península Ibérica, realizado en el siglo XII.

¿Para terminar, visita y nada más?

Luego queda lo mejor, el viaje de vuelta… con la participación del coro de voces blancas DeBotas (sólo si el sufrido conductor da su visto bueno).

El precio: autobús, café con algo que lo acompañe y comida, nos sale a unos 30 €

Si te apetece este plan, puedes venir respondiendo a este correo, a partir del miércoles 29 a las cuatro de la tarde.



Seña de identidad del grupo, un buen café con compañía, para iniciar el día.
Restaurante el Cruce

Réfega, Portugal
La elegancia de lo antiguo.

Réfega, típico empedrado portugués

La estética de la iglesias "vestidas", con sus retablos, sus entrañables santos y toda ella encalada,
 dotándola de una luminosidad natural.


Vamos a seguir un tramo del Camino de Santiago Portugués, Vía de la Plata


Podrían servirnos para el belén


El hielo hace las delicias de l@s fotógraf@s


Sombra desnuda de los árboles


Hielo y reflejos en la Ribeira do Escuredo 


Los gorros navideños no fueron un adorno, más bien una necesidad.


Míranos qué majos, de charla, tomando el camino equivocado.
Teníamos que ir por donde está Paco haciendo esta foto.


...pero así pudimos ver otro precioso valle.


Bonita estampa otoñal.


Arquitectura popular en Palacios.


Palacios.
En el portalón de la izquierda, están los servicios públicos.
En esta materia, los portugueses nos llevan ventaja.

Palacios, potro de herrar y carro


¿QUÉ HAREMOS ?

La experiencia comenzará en el autobús, pues cruzaremos las tierras zamoranas del Pan y de Aliste, precisamente siguiendo ese Camino de Santiago Portugués Vía de la Plata, que se desprende del principal en Zamora capital.
Curiosamente, según nos vayamos acercando a la frontera, la llanura de la Meseta se va ondulando debido a la erosión remontante de los ríos, que deben descender los 800 metros de desnivel que los separan del mar. Así, una vez dentro del país vecino, ya no encontraremos llanuras, sino un bucle de montes y valles, que crean una orografía infernal para las comunicaciones terrestres y para el aprovechamiento tradicional del territorio, siendo la principal causa de la despoblación y pobreza de esta región.
Iniciaremos nuestro camino en la minúscula aldea de Réfega y será la Ribeira do Escuredo la que nos guíe en la primera parte de la marcha. Remontaremos suavemente su cauce entre antiguos huertos, praderas donde pasta el ganado autóctono, sin la sombra de robles, chopos y fresnos, ya que a estas alturas, pocas hojas quedarán en sus copas.
Alcanzaremos otra pequeña población, Palacios, con un caserío bien cuidado, pero donde no hay indicio del lujo de su topónimo. Un pequeño museo rural, nos dará la bienvenida.
Dejaremos atrás el camino tradicional, las arboledas, los pastos para el ganado, para abrir el paisaje a tierras dedicadas a la agricultura. primero pasaremos por zonas cerealistas, que poco a poco irán dejando espacio a castaños y a olivos, que son los motores de la economía local. Curiosamente en otoño, en los restaurantes de la zona, las cartas se llenan de todo tipo de guisos y postres con la castaña y la caza, que es otra fuente de ingresos, como protagonistas.
Hemos atravesado ya el segundo tramo de nuestro recorrido y el camino comienza a descender y el paisaje se nos vuelve otra vez más agradable, con las vistas de la cuenca del Sabor, río que nace en la zamorana Sierra de la Gamoneda, es tributario del Duero y da vida a toda la comarca.
Precisamente en su orilla se encuentra Guimonde, donde nos esperará nuestro autobús. En esta pequeña localidad se localizan buenas empresas de embutidos y afamados restaurantes, que compiten en prestigio con los de la capital bragantina.

BRAGANÇA

Bragaça con 25.000 habitantes, es la capital del distrito del mismo nombre, y la más poblada de la Comunidad Intermunicipal a la que pertenece, Tras-os-Montes.
Los primeros asentamientos son de época celta allá por el siglo II antes de Cristo.
En la ciudad destacan tres conjuntos bien definidos:

La primitiva ciudad se asentó sobre una colina, que en el siglo XII se amuralló con potentes muros almenados y poderosas torres defensivas. En este recinto destaca la torre del Homenaje o de la Princesa. levantada en el siglo XIV en la que sobresalen dos preciosos ventanales góticos. 
Detrás de la iglesia de Santa María se encuentra el Domus Municipalis, singular construcción civil de época románica, que originariamente sirvió como depósito de agua, para posteriormente pasar a ser Ayuntamiento.

El segundo conjunto urbano se corresponde con la expansión extramuros de la ciudad, donde destacan sus típicas calles con fuerte sabor, sus iglesias recubiertas con azulejos, su antigua Sé y los palacetes de los nobles de la ciudad.


Y rodeándolo todo, un tercer cinturón moderno que se desparrama por todo el valle. En él se ubican los servicios, así como su vanguardista Catedral.



Ganado vacuno autóctono de Tras-os-Montes.

Camino entre cultivos de castaños. Al fondo, Bragança. 

Espectaculares vistas de Tras-os-Montes, con un día radiante.

Bragança en medio del Parque Natural de Montesinho.

Sierra Segundera y Cabrera en España.
La cumbre más nevada podría ser Peña Trevinca.

Azud en el río Sabor

Guimonde, donde termina nuestro Camino a Santiago y se une el río Onor al Sabor..

Guimonde, puente medieval y pontón sobre el Río Onor [sic]. 

Buena estampa.

Puente medieval y carretero
Nosotr@s bajamos de las lomas de atrás

Interior de la iglesia de Guimonde.

Caserío de Guimonde

Iglesia de la Misericordia, Bragança

Señorial entrada al restaurante Solar Bragançano

Nos instalaron en los dos salones que dispone el Solar.

Saloncito de lectura. Distinción portuguesa

Preciosas jarras para servir el agua

Brindis en El Solar Bragançano

Inseparables

Salón "noble"

La tradición portuguesa dicta que a la hora de dar las 12 campanadas de Noche Vieja, se toman uvas pasas
Para organizarlo, utilizamos este curioso sistema.
Tuvimos que insertar 684 uvas
Claro, que sarna con gusto...
Nuestro anfitrión, el Señor Antonio Martins

Aquí, un@s amig@s.

Ya le echábamos de menos...

El buen profesional y paciente Miguel.

También hubo sorteo de regalos

No es una medalla, no es una tableta de chocolate, ¡es un blog de notas! 

Las campanadas las dio Vicente, ¿quién si no?

Solar Bragançano y DeBotas, el inicio de una buena amistad

Para el verano, este romántico jardincito


CRÓNICA


Hoy me he levantado dando un salto mortal,
he echado un par de huevos a mi sartén,
dando volteretas he llegado al baño,
me he duchado y he despilfarrado el gel...
...porque hoy algo me decía que me lo iba a pasar muy bien… y así fue.
Nos dijo Joaquín en los agradecimientos, que no sabía cómo lo hacíamos, pero que siempre nos salían las rutas redondas. Lo he pensado seriamente y me he dicho… “es cierto, las rutas nos salen muy bien” y es que no tengo abuela.
Pero hay que reconocer que más bien lo que tenemos es suerte, mucha, mucha  suerte.

Teníamos muy claro que íbamos a preparar la comida de Fin de Año en Portugal, pero no teníamos un lugar concreto… mira tú por dónde, hace un par de meses, una amiga zamorana, me dice que aquél restaurante tan señorial en el que habíamos estado hace ¡28 años! y que tanto nos gustó, seguía abierto y se seguía comiendo maravillosamente.
¡Ya teníamos donde comer!

Con la suerte que está en la preciosa localidad portuguesa de Bragança ¡Bien, ya teníamos visita para bajar la comida! Pero además estamos en Navidad y cierto que todo lo que la rodea es ñoño y hasta hortera, pero nos adornaron la ciudad con guirnaldas luminosas, pista de hielo, castañas asadas y ¡música en directo! ¡Qué bien!

Teníamos que buscar ruta por los alrededores…
Encontramos una preciosa, siguiendo el curso del Maças portugués, Manzanas en Zamora, pero en lugar de agua, su precioso cauce está cubierto de cantos rodados. La pertinaz sequía es lo que tiene… Estaba claro, que ésta no nos servía, pero qué suerte ¡ya tenemos ruta para cuando las nubes sean más generosas!
Teníamos otra opción: un extraño Camino de Santiago Ruta de la Plata, de la que no tenía ni idea de su existencia y que casualmente ¡pasa por la ciudad!. Realizamos la previa sin demasiada ilusión, ya que Tras-os-Montes es una zona dura, áspera y despoblada, con unos pueblecillos sin demasiado interés. Pero cuando la terminamos y recordamos ese riachuelillo que nos guiaba, esas verdes praderas que riega, con su bosque de ribera, robles, castaños, seguimos un encantador camino tradicional, con lo que me gustan… Y las impresionantes vistas del valle del Sabor, como centro del Parque Natural de la Sierra de Montesinho, ¡un parque natural rodea Bragança! No me digáis que no es suerte… y además lo embellecen las cumbres españolas de la Sierra Segundera y Cabrera, allí donde se acurruca el Lago de Sanabria…
Estaba claro que ¡ya teníamos ruta!

Pero todo esto no hubiese servido de nada, si el día hubiese estado ventoso, lluvioso, o lo que era más previsible, con niebla. Y no, amaneció de esos días que hacen afición, frío, sereno, pero con un sol radiante que hizo que resaltasen todos los colores, el azul del cielo, el verde incipiente de las sedientas praderas... ¡Qué maravilla!


Luego nos queda lo más importante, la compañía. ¡¡¡QUÉ SUERTE!!  Con el paso del tiempo, cual estalactita, poco a poco, gota a gota, hemos ido formando, de manera involuntaria, un grupo homogéneo, un verdadero "equipo DeBotas", donde se respira tranquilidad, respeto y ganas de PASARLO... MUY BIEN, MUY BIEN.


Este regalito, me recuerda a otro...

Precioso ambiente navideño

Pista de hielo ¡Y gratis!

Música en vivo. Hubo quien se arrancó a bailar.

Típica calle portuguesa, adornada de navidad.

Castillo y Torre del Homenaje

Torre del Homenaje, iglesia de Santa María y la joya de la ciudad, el Domus Municipalis,
pieza única en la Península. Su función fue la de cisterna y lugar de reunión del Concejo
en su soleada galería. Misma función que los atrios porticados castellanos.

Dicen que los últimos serán los primeros; aquí va el enlace del rezagado José Luis

Podéis ver el precioso trabajo de Vicente

Aquí la mirada de Alberto

No puede faltar las de Paco

Y las del madrugador Ángel




Foto de grupo con el fondo de las sierras Segundera y Cabrera,
que cierran la comarca zamorana de Sanabria