miércoles, 25 de septiembre de 2019

LA SIERRA FORTIFICADA



Domingo 6 de octubre de 2019

Por la Sierra de La Paramera, Ávila


Buenas tardes a tod@s. 
Aún con el regusto que nos dejó la vuelta a nuestro particular cole, debemos ir pensando en una nueva aventura.
Cuando elaboramos el calendario para esta temporada, allá por el mes de diciembre, pensamos que esta época sería ideal para realizar rutas cañeromontañeras, por lo que programamos varias, entre ellas ascender hasta el punto más alto de la sierra abulense de La Paramera, el Pico Zapatero. Pero esta primavera pasada realizamos alguna previa con los piornos en plena explosión floral y ya nos hizo replantearnos nuestras intenciones, pensando que quizás deberíamos esperar a esa época para este tipo de rutas. Luego vino la operación verano, con la vorágine gastronómica que le acompaña, así como esas maravillosas siestas al run run de las vueltas ciclistas o el sonido del agua en todas sus variantes vacacionales. Por lo que llegamos a estas alturas un tanto oxidados. Definitivamente, debemos bajar un punto el pistón de la intensidad de las marchas.

Decíamos que iríamos a la Sierra de la Paramera y eso sí cumpliremos, lo único que en lugar de escalar altos picos, escalaremos a veces con nuestra imaginación y otras caminando, altas y potentes murallas, construidas para el control del valle que se extiende a sus pies: El Amblés.
Esta Sierra cierra uno de los laterales del valle, perfecto embudo que obliga a estratégicos caminos que unen la península de norte a sur, el que asciende por el Puerto del Pico, el de Tornavacas y el de la Paramera, a juntarse para pasar juntos bajo la mirada inquietante de la almenada Ávila. 

Así para el domingo 6 de octubre, os proponemos unir el elegante y palaciego castillo de Villaviciosa, con el altivo, contundente y robusto de Manqueospese, con triste leyenda de amores desgarrados incluida. Entre ambos debemos asaltar el castro celta de Ulaca, por sus proporciones es considerada como la ciudad vetona más extensa. Visitaremos su célebre y escalofriante altar de sacrificios, su sauna iniciática y disfrutaremos de las formidables vistas que desde él se obtienen del valle y de las cercanas cumbres de la Paramera. Saldremos de él por un escondido postigo, del que parte una senda casi imperceptible, por donde seguramente sus moradores se abastecerían del agua del arroyo Picuezo.

En total caminaremos unos 19 kilómetros y ascenderemos 500 metros, para descender otros tantos.

Si te apetece acompañarnos a esta bélica aventura, en la que debemos dejar volar la imaginación, debes esperar hasta el martes 1 de octubre, a las 16:00 horas.

Recordaros que únicamente podéis apuntaros dos personas por correo y que si por desgracia se produjese over booking y hubiese más solicitudes que plazas, tendrían preferencia las personas que habitualmente vienen con nosotr@s, así como l@s que en anteriores ocasiones no obtuvieron plaza. 

Saludos, equipo DeBotas


GEOLOGÍA
El valle Amblés se encuentra dentro del  Espacio Natural Protegido de las Sierras de la Paramera y la Serrota. Delimitado por la Sierra de Ávila al Norte y las de La Serrota al Oeste y la de La Paramera al Sur.
El valle, de fondo plano, es en realidad una fosa tectónica, cubierta de sedimentos por el que discurre el curso del río Adaja.
Así pues, los escarpes que circundan el valle son líneas de fallas muy erosionadas.
En cotas altas de la Serrota (2292 m.), con orientación Norte se pueden apreciar las huellas de tres glaciares de ladera: las Cerradillas, la Honda y la Media Luna.

FLORA
Zona eminentemente ganadera, ha estado muy deforestada desde antiguo para el aprovechamiento de los pastizales. En las cumbres alguna mancha de pino de repoblación, compite con el piorno y otros matorrales. En las zonas bajas, un paisaje adehesado donde destacan antiquísimos ejemplares de encinas, da paso a la gran llanura donde destacan los bosques de galería que acompañan a los cursos de agua.

ECONOMÍA
En cuanto a la agricultura, se puede decir que su principal fuente de ingresos es la de secano, pero debido a la extracción de aguas subterráneas, en los últimos años están proliferando cultivos de regadío como la fresa. Otro motor económico es la ganadería, aprovechando para ello los pastizales, produciendo  leche y la afamada carne de Ávila con Indicación Geográfica Protegida.

PATRIMONIO ARTÍSTICO

Si observamos un mapa de la zona, el valle Amblés, sus cumbres y las calzadas que parten de los puertos de Villatoro, del Pico y de la Paramera, forman una especie de embudo que confluye en la propia ciudad de Ávila.
En tiempos de la Reconquista, Siglo XI, Gredos fue una gran barrera que separó los ejércitos cristianos del norte de los musulmanes del sur, lo que propició la construcción de un buen número de fortificaciones, para el control de estas calzadas siendo la más estratégica, la propia ciudad de Ávila.
Pasamos el Adaja por el Puente de los Cubos

Primero nos detendremos en la fortaleza más sencilla y quizás la más bella, la que se esconde en el entramado urbano de Villaviciosa. En un principio se trataría de una simple torre de vigilancia medieval. En el siglo XV se amplía, adaptando sus defensas a las nuevas armas de la época. En el siglo siguiente y ya perdida su función defensiva, se le añade el llamado Torreón de las Damas, otorgándole un aire palaciego de estilo renacentista. En la actualidad es un lujoso hotel restaurante que lleva nueve años cerrado. Eso sí, está en venta, por si alguien se anima, hace cuatro años pedían por él 3.000.000 de euros.
Frente a la puerta de entrada se ha colocado un verraco que procede del cercano Castro de Ulaca.

Castro y verraco, datados sobre siglo III Ac. es el más emblemático de todos los asentamientos vetones, la capital, para Chema el guía que nos enseñó Irueña, ya que se considera como una de las mayores ciudades celtas, con una superficie de 60 hectáreas o campos de fútbol. El castro está situado a 400 metros sobre el valle, enclavado en una meseta desde la que se domina toda la vega del río Adaja, conservando destacados restos de su muralla, un altar y sauna ritual, todos ellos son indicios de la destacada importancia que tuvo en los años previos a la conquista romana. La proximidad de otras importantes poblaciones vetonas como Cogotas y La Mesa Miranda, aumentaban unidas el potencial humano en caso de necesidad.
Su abandono se debió de producir alrededor del siglo I Ac.
Nosotros saldremos del castro por un secreto y escondido postigo que enlaza con una senda que desciende al arroyo Picuezo, donde seguramente pastaría el ganado y la población se abastecería de agua.
Desde su otra orilla contemplaremos los farallones rocosos sobre los que se asienta el castro y que hoy hacen las delicias de intrépidos escaladores.

Manqueospese o Aunqueospese son los nombres como se conoce a este altivo castillo roquero. El origen de este curioso nombre no se sabe a ciencia cierta, por lo que han surgido historias legendarias de amores y prohibiciones paternas.
Las primeras noticias del edificio datan del siglo XI, en plena Reconquista, aunque según recientes estudios, se asienta en el mismo solar que ocupó una fortaleza musulmana. Su aspecto actual es el resultado de reformas del siglo XV. Su heráldica nos habla de sus propietarios, la influyente familia Dávila.

DOCUMENTOS GRÁFICOS

Paco nos obsequia con sus fotografías.

Alberto, además de hacer de senderista-escoba, también nos muestra su visión de la jornada.

Y las preciosas fotografías de José Luis, que siempre se hacen desear.


1 comentario:

  1. Nos dice Alberto:
    Son muy parecidas a las de la vez anterior, pero los “extras” han cambiado.

    Una ruta muy bonita. Con sitios así, gusta repetir.

    Y las guias geniales. Me perdía alguna cosilla con el vicio de las fotos, pero lo oí casi todo. Anima que, aunque sea despacio, siguen investigando y no hayan dejado el castro abandonado, como hemos visto en otros lugares.

    Un abrazo.

    PD ya se me olvidaba

    https://photos.app.goo.gl/s9VskQjxmvm3tJJ9A

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