lunes, 10 de febrero de 2020

EL ALBERCHE Y LOS CUCURRUMACHOS




Domingo 23 de Febrero de 2020

Comarca del Altea Alberche, Ávila

Aún cansad@s de ver tantos paisajes tan distintos y de los 21 kilómetros que caminamos, tenemos que ir planificando la próxima salida.

Para el día 23 os proponemos una ruta de unos 12 kilómetros. Partiremos de La Venta de La Rasquilla, siguiendo el joven río Alberche, para por la tarde participar en el tradicional Domingo Gordo de Navalosa (Ávila), donde los Cucurrumachos, los quintos, sus madres y "la vaquilla" (es un personaje, no un astado), se hunden en lo más profundo de nuestras raíces. Lo celebraremos como el año pasado, con exquisito respeto ante una reliquia que no debemos turbar. Creemos que lo pasamos fenomenal y la gente del pueblo quedó encantada con nuestra presencia. Podemos repetir.

Pues si quieres participar del Carnaval de Navalosa y seguir el suave curso del Alberche, debes esperar al martes 18 y a partir de las 16:00 para enviarnos un correo con vuestro deseo.
Os recordamos que sólo os podéis apuntar dos personas por correo y que si hubiese más solicitudes que plazas, tendremos en cuenta vuestra participación en nuestras últimas salidas y las veces que habéis estado últimamente en espera.



El compañero Javier San Sebastián ha tenido a bien enviarnos un texto sobre la tradición del carnaval y sobre Navalosa que merece la pena leer con atención:


"LOS CUCURRUMACHOS

El mayo se yergue en la plaza. A primera hora de la tarde del “Domingo Gordo” se van congregando a su alrededor personajes con aspecto aterrador: voluminosos, cubiertos por mantas de rayas, tejidas con tiras de trapos (“pingueras”), la cabeza cubierta por una máscara de madera, con crines de caballo o burro, pieles de animales coronadas por cornamentas de cabra o vaca, guantes y algunos con bastones adornados con calaveras de animales. Llevan decenas de cencerros atados a la cintura y la espalda que hacen sonar con sus movimientos exagerados. Con aspecto amenazador, parecen representar algunos trabajos ganaderos o agrícolas; ocasionalmente, sacan paja de sus alforjas o sacos y la arrojan sobre la gente.

Durante todo el fin de semana se ha ido preparando la celebración del carnaval en Navalosa. Los quintos han conseguido una casa donde reunirse y han recorrido el pueblo pidiendo a los vecinos alguna contribución. Lo habitual es que recojan huevos, pero también embutidos, pan, dulces, etc que transportan, en las alforjas de un burro. También reciben dinero, que se encarga de recaudar uno de los mozos, “el vaquilla”. Con lo recaudado invitarán a todo el pueblo y estarán de fiesta permanente. El sábado, los quintos recogen un chopo de gran tamaño y –ayudados por los demás mozos- lo plantan en el centro de la plaza.
El domingo, los quintos y quintas se visten con sus mejores galas serranas, ellos con trajes de paño, pañuelos bordados, bastones con cintas de colores, sombreros negros con escarapelas, y pequeñas esquilas, ellas con enaguas blancas, falda con mandil bordado, blusa blanca, mantón o pañuelo sobre los hombros, guantes blancos y zapatos negros. Tras la comida, todos se congregan junto al mayo. Al sonido de dulzaina y tamboril comienzan a bailar en corros, por una parte los quintos y quintas, por otro las madres.
 Los cucurrumachos van haciendo aparición con su estruendo, pero mudos, con su relleno de paja para no ser conocidos por nadie y entre sus paseos y bailes, lanzan paja a cuantos se les ponen por delante. La fiesta continúa alternando las “coplas de los quintos”, los bailes y un pregón que describe las actividades del año y la lista de lo recibido en donación. Seguidamente aparece en el balcón del ayuntamiento el “tío Marcos”, quien anuncia que matará al “vaquilla”, y en efecto, lo mata (supuestamente) disparando dos tiros al aire con una escopeta. El vaquilla, que permanecía en el centro de la plaza, cae fulminado. Siguen los bailes, las carreras, las invitaciones y la alegría, el vaquilla resucita y los cucurrumachos se despojan de sus disfraces.
 ¿De dónde procede esta tradición? Sólo hay constancia escrita de que se celebraba en la posguerra, pero algo tan extraordinario y tan diferente tiene todo el aspecto de ser muy antiguo, posiblemente la continuación de una de las fiestas que celebraban el renacer de naturaleza en primavera, con el baile alrededor del árbol y la representación de la lucha del bien contra el mal, tal vez su origen tenga raíces en los vettones.
 El pueblo de Navalosa acumula tradiciones que son un misterio, no por lo inusual sino por su concentración en un lugar aislado entre las sierras de Gredos y el Zapatero. En ningún otro lugar de Ávila existen las cabañas con techo vegetal de piornos que aquí hay (mejor cabe decir “había”) por doquier, incluyendo la gran ladera de Navalvao, en el término municipal. Lo mismo cabe decir de las cerraduras de madera, con su tranca y su llavín, que todavía están es uso en multitud de puertas de corrales, cuadras y pajares. Al encanto de lo anterior se suman las construcciones de todo tipo que aprovecharon la roca natural como paredes o soporte.
Desafortunadamente, las construcciones tradicionales han sido empequeñecidas, tapadas y menospreciadas por el estilo “yo construyo como me da la gana”, tan común en nuestros pueblos de Castilla, sin ningún tipo de control urbanístico ni estético. Es cada vez más difícil encontrar viviendas o construcciones con fachadas de granito, cuando éste es el material omnipresente. Los increíbles corrales, muy similares en su estructura y aspecto a las pallozas de los Ancares, de Asturias o de Galicia, pero separadas cientos de kilómetros de ellas, son un valor cultural y etnográfico que debería ser mantenido con tantos esfuerzos como fueran precisos. Los corrales, edificados con planta cuadrada u ovalada, con tejado soportado por vigas de madera y techo de piornos, fueron usados durante siglos para recoger al ganado. En la planta superior tienen un acceso independiente para meter el heno y los materiales que necesitaran para los pequeños cultivos o para la atención del ganado. Junto a algunos suele haber un chozo techado con lajas de piedra para refugio de pastores.
Existen 200 corrales en el término, la mayoría de ellos en ruina o en proceso de ruina, con sus vigas de madera rotas y sus tejados de piornos hundidos, sin contar con las construcciones que se han edificado sobre sus paredes, reconocibles por su planta elíptica. Por otro lado se han edificado multitud de “casillas”, infraviviendas que se han colado como lugares para aperos de labranza pero que se usan para ir a pasar el día. Afortunadamente se rehabilitaron dos corrales en Navalvao, pero, no es suficiente. Joyas culturales tan impresionantes como son los corrales de Navalosa se estén perdiendo sin remedio. Sobre este tema puedo ofrecer documentación adicional a quien me la pida."

Nos permitimos una reflexión sobre esta celebración: Normalmente lo que une a todos los carnavales es el intentar ocultar la identidad de las personas que participan, mediante ropas y caretas, algo que los Cucurrumachos de Navalosa comparten. Pero éste tiene la particularidad de que únicamente se ocultan ellos, los Cucurrumachos, no así el resto de participantes, que juntos realizan más bien un acto iniciático con l@s adolescentes, que pasan así a una etapa más de su vida en comunidad. Una vez realizada esta escena en La Plaza, al rededor del Mayo, tod@s se quitan las caretas y se inicia una fiesta en la que participa todo el pueblo y también l@s foraster@s. Y es por esto por lo que consideramos que no se trata de un carnaval al uso y por ello no permiten disfraces que distorsionen su significado.

Por cierto, que les encanta nuestra activa presencia.

LA EXCURSIÓN

Saldremos de La Venta Rasca, que continúa dando servicio a la Cañada Real Leonesa Occidental, que transita paralela a la carretera por la que llegaremos nosotros de Ávila, ascendiendo el puerto de Menga y más al sur el de El Pico.
Después de haber tomado el Café Sorpresa, seguiremos el curso alto del Río Alberche, tributario del Tajo que mantiene la condición de servir de frontera entre las sierras de Gredos y la de Guadarrama: Esto ocurre en el término municipal de El Tiemblo, mucho más al Este de donde nos encontramos.
Esta comarca del Alto Alberche, se caracteriza por ser un terreno roto, abrupto, donde además el duro granito aparece por doquier, entorpeciendo las comunicaciones,  aislando el territorio y dificultando la explotación de esta tierra pobre y dispersa. Éste puede ser también el motivo de que hayan llegado hasta nuestros días tradiciones, costumbres  y construcciones que en otros lugares han desaparecido hace siglos.
En este escenario, para algo tan cotidiano como el trasiego de personas y mercancías, se han tenido que construir  un ingente número de puentes, monumentales y de piedra unos, simples pasiles otros. Solamente en el término de Navalosa se sitúan 17.
 La vegetación es escasa hasta que llegamos al arroyo de los Avellanos, donde son muy abundantes los árboles de esta especie.
Comienzan los prados y pronto encontramos en la orilla opuesta un pequeño bosquecillo de pinos y robles en la zona conocida como La Atalaya. Poco después, comienza a embalsarse el agua debido a la presa que daba caudal a una antigua central eléctrica. El bosque de ribera comienza a hacerse más espeso con más fresnos, sauces y chopos que crecen junto al canal que lleva el agua a este complejo. Aunque está en ruinas, deja ver las viejas turbinas de la central, los restos de un molino y los de varias viviendas de los dueños y operarios de estas instalaciones, que además, cuentan con un edificio arruinado con gruesos muros y restos de los ventanales de unas dependencias que parecen más antiguas y tal vez dedicadas a alguna actividad minera.
Seguimos por esa misma orilla y llegamos a un viejo puente de granito en un paraje muy agradable junto al cerro del Calamocho.
Tras cruzar el río, nos internaremos en el magnífico pinar de Hoyocasero, protegido por su interés como paraje botánico único
En la misma línea que divide los términos municipales de Hoyocasero y Navalosa, se encuentra  ermita de los Santos, enclavada en un lugar con hermosas vistas al valle. Un cercado de piedra, delimita la “plaza de la ermita”. En sus inmediaciones hay peñascales con huecos que las leyendas populares han querido relacionar con tumbas primitivas.
Como el año pasado comeremos junto a La Puente o Puente Vieja. Puente, poza, molino, hacen de ese lugar uno de los parajes con más encanto de la provincia abulense.
Ascenderemos a Navalosa siguiendo el  arroyo de la Gargantilla. Allí nos esperará el autobús para dejar las mochilas y los disfraces (quien lo lleve) y darán comienzo los carnavales de Los Cucurrumachos.

MATERIAL GRÁFICO

Las primeras fotografías que hemos recibido son de Adolfo Masanet

Carlos de Dios, nos envía sus fotografías con varios vídeos y un  trabajado vídeo estupendo resumen de la jornada.

Ángel Iglesias se anima y nos manda sus fotos

Merece la pena esperar a los retratos de Paco. 


CRÓNICA VISUAL

Amanecer
Ya en el viaje comenzamos a disfrutar de la jornada
Y algo que distingue al grupo, es el "desayuno sorpresa", antes "café con algo que lo acompañe".
En esta ocasión en La Venta la Rasca hicieron un esfuerzo para atendernos,
pues cierran tarde por la noche. Nos sorprendieron con unas magníficas migas.
Se nota qué celebramos. Domingo de Carnaval. Una de las fechas fijas en nuestro calendario
Ha helado, pero se espera calor. Y estamos en febrero
La ruta comienza atravesando el río Piquillo, que desciende del Puerto del Pico.
Al fondo se observa la cumbre de La Serrota
Bonito efecto. Me imagino que se trata de la imagen deformada del grupo.
Este primer tramo nos acompaña la música del saltarín Alberche.

Nos encontramos con las instalaciones de una antiguo molino, más tarde reconvertido en fábrica de luz.
Ese nombre me gusta más que minicentral eléctrica. Es pronto y ya estamos buscando a sombra.
Detalle de la maquinaria a la intemperie.
Caótica foto de grupo.
La calzada que utilizamos, un ramal que unia Navalosa con la importante vía que asciende el Puerto del Pico,
aprovecha estos roquedos como sólidos cimientos para los estrobos de este monumental puente
Estamos en una zona eminentemente ganadera.
L@s amantes de la fotografía disfrutan mucho más de las rutas.
Y a nosotr@s nos regalan estos recuerdos.
Macizo Central de Gredos.
La Naturaleza siempre gratificante.
Espadaña de la ermita de Los santos.
Al fondo la Sierra del Valle, a sus pies el Valle de Iruela.
Utilizamos sus alrededores para tomar "El Plátano" otra institución en nuestras rutas.
Ahora utilizamos una cómoda calleja.
Volvemos a buscar la compañía del Alberche
La estética de los prácticos pasiles

Esta vez no tuvimos que atravesarlo. Hubo quien no se quedó con las ganas.
Este tramo del río es mucho más tranquilo




miércoles, 29 de enero de 2020

LA EXTREMADURA SALMANTINA



Domingo 9 de Febrero de 2020

Sierra de Lagunilla

Muy buenas tardes a tod@s. 
Aún no nos hemos recuperado del cansancio y recientes en la memoria los maravillosos paisajes del domingo pasado y ya debemos ir pensando en una nueva aventura.

Para el próximo día 9 de febrero (cómo corre el calendario) os proponemos una ruta muy especial, que parte del pueblo cacereño de Abadía y asciende hasta el salmantino de Lagunilla. Serán 19 kilómetros con 480 metros de subida y 400 de bajada.


PRESENTACIÓN


Quien nos conoce sabe de nuestra predilección, en esta época del año, por las sendas de las templadas tierras cacereñas, huyendo de los tremendos fríos de la estepa castellana.  Pero ¿qué es eso de la "Extremadura salmantina"?

Si contemplamos con detenimiento un mapa de nuestra provincia, observaremos hacia el sureste un resalte que se introduce en la vecina provincia de Cáceres. Se trata de dos municipios, Valdelamatanza (perteneciente a El Cerro) y Lagunilla. Ambos saltan los límites geográficos del Sistema Central, perteneciendo físicamente al valle del Ambroz. Rarezas de nuestra división política.  

Nuestra ruta utilizará los caminos de Lagunilla, aunque partiremos de la localidad cacereña de Abadía, topónimo que nos habla de la fortaleza levantada por los musulmanes, que posteriormente pasó a manos de la Orden religioso-militar del Temple, para convertirse en abadía cisterciense y terminar, en manos de la Casa de Alba, transformado en campestre palacio, donde contrasta la sobriedad militar que amenaza al exterior, mientras que toda su elegancia se esconde dentro de sus muros, en especial su original patio mudéjar. El exceso de celo de sus actuales propietarios sólo permite visitarlo los "lunes de 10 a 11:15 excepto festivos", aunque estamos gestionando una posible visita.
La familia Alba, en concreto el Gran Duque Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel le dotó de un formidable jardín renacentista, hay quien opina que llegó a ser uno de los mejores en su estilo de toda España. Hoy tan sólo continúan en pie algún muro, puertas de cierta monumentalizad y en lugar de fuentes, parterres y plantas ornamentales, el terreno está aprovechado como bucólica finca olivarera.


Cerca de la concurrida piscina natural cruzaremos las aguas del Ambroz, que bañan (nunca mejor dicho) Abadía. Entre olivares, pastizales siempre floridos, llegaremos a la dehesa y embalse de la Fundación Masides. Más que embalse, estanque lo define mejor, sirve para el riego de los campos, como abrevadero del ganado y para la pesca de la cotizada tenca. Pero hoy su más importante aportación es la ecológica, como punto de refugio de aves y reserva de agua para la fauna.

Una vez pasado el reculaje, entraremos en tierras charras, aunque nuestros ojos dirán lo contrario. Comenzarán a aflorar los granitos, preludio de la Sierra de Lagunilla, a la que debemos subir por una bien trazada senda empedrada, al abrigo de los desnudos robles. 
Sin darnos cuenta llegaremos a Lagunilla. Nuestra idea es comer allí, al resguardo de sus bares o al sol en el área recreativa de Los Mártires, Balcón natural de Extremadura.

Estamos gestionando con La Quesería El Cuco para que nos vendan sus productos. 

Después de comer descenderemos otra vez hacia el sur, entre olivos, que por algo el aceite de Lagunilla es de los mejores de la provincia, con la mirada perdida hacia la planicie del Valle del Ambroz y Las Tierras de Granadilla, aunque es posible que no salgamos de la provincia de Salamanca...

Si deseas acompañarnos, debes esperar al martes 4 a partir de las 16:00 para enviarnos un correo con tu solicitud.

Recordaros que si se produjese overbooking, tendrían preferencia las personas que suelen venir habitualmente, así como aquellas que se han quedado sin plaza en la pasada salida.

Saludos, equipo DeBotas


PRESENTACIÓN



LA EXTREMADURA SALMANTINA, DEL CUERPO DE HOMBRE AL AMBROZ

Comenzaremos nuestro camino en Valdelageve, pequeña localidad salmantina con tan sólo 74 habitantes censados, que está enclavada en un vértice de la Sierra de Lagunilla. Su caserío, orientado hacia el sur, da la espalda al Cuerpo de Hombre. Río que nace en lo más alto de la provincia de Salamanca, concretamente en el valle glaciar de Hoya Moros, en la sierra de de Candelario. Hasta mediados del siglo XX fue el motivo de la pujanza de la ciudad de Béjar, utilizando la fuerza de sus aguas para mover todos los engranajes de su poderosa industria textil.
El río se despide de la presencia humana precisamente en Valdelageve, pueblo por el que pasa, antes de fundirse con el Alagón, cerca ya de Sotoserrano. Claro, que desde Valdelageve, para llegar hasta él hay que descender 300 metros de desnivel, ya que se encuentra en lo más profundo de un encajonado valle.
A media ladera, observaremos un caudaloso canal que alimenta una pequeña central eléctrica, construida en los años 90.
Caminaremos sin demasiados desniveles, entre monte bajo de escobas, para más tarde adentrarnos en un buen bosque de robles. Una vez hayamos dejado atrás la presa que desvía el agua al canal, el valle comienza a abrirse, terreno propicio para las grandes praderas donde pasta el ganado y por estas fechas,  comienzan a surgir los primeros narcisos.
Así llegaremos a El Vado, donde podremos admirar las cristalinas aguas del Cuerpo de Hombre, que son atravesadas por un estético pontón tradicional. A pocos metros aguas abajo, observaremos los restos de una antigua fábrica de luz, que suministró la primera electricidad a Lagunilla.
Después de tomar el obligatorio plátano, comenzaremos a ascender. La pista se introduce de nuevo en el tupido bosque de robles y comienza a zigzaguear para tomar altura. Una vez pasadas las rampas más pronunciadas, comenzaremos a observar un paisaje donde afloran grandes bloques graníticos, redondeados por la erosión. Poco a poco nos vamos aproximando a Lagunilla, rodeada de buenos pastizales y de aislados ejemplares de castaños centenarios.
En Lagunilla nos esperan en la quesería El Cuco, donde la especialidad es su queso de cabra. Tened en cuenta que lo que compremos lo debemos llevar en la mochila el resto del día.
Comeremos en los bares de Lagunilla o en el área recreativa de Los Mártires, fuera del cual se encuentra el llamado Balcón de Extremadura.
A la hora que convengamos, quedaremos en el cruce con la carretera que baja a Abadía.
En pocos metros, cambiaremos totalmente el paisaje: hemos caminado por el típico de clima atlántico, con robles, chopos, praderas, valles encajonados y los suelos graníticos. Una vez que dejemos la vertiente del Cuerpo de Hombre y pasemos a la del Ambroz el paisaje se abre hacia la meseta sur. Allí aflora la cuarcita, crece el olivo y la jara y la vista se nos pierde hacia el infinito extremeño.
Esta imagen será la que nos acompañe todo el descenso,  justo hasta el lugar donde finaliza la provincia salmantina. Tras atravesar una alambrada que nos separa de la dehesa de la Fundación de la Meside, nos aguarda un espléndido alcornocal. El embalse de la Meside se localiza en medio de una típica dehesa extremeña, donde se alternan el alcornoque con la encina. El tramo que nos llevará a Abadía es totalmente llano, con el único obstáculo que supone vadear el arroyo Hornacinos, que lo haremos por el pontón o con las bolsas de basura.
Nos recibe Abadía (330 habitantes) engalanada con la flor de un pequeño campo de almendros. Al otro lado del Ambroz, nos sorprenderá la envergadura de un muro de piedra bien labrada, que sirve de contención para lo que fue uno de los mejores jardines renacentistas de nuestro país. Detrás, el palacio de Sotofermoso, que antes que palacio, fue fortaleza árabe, pasó a manos de la orden militar del Temple,  más tarde fue convertido en abadía de monjes cistercienses, para terminar en manos de la Casa de Alba, llegando a ser un centro cultural y artístico de gran importancia, academia literaria de artistas italianos y flamencos, y al que asistieron entre otros Lope de Vega y Garcilaso de la Vega. Hoy destaca por su importancia el magnífico patio mudéjar que se encuentra en perfecto estado de conservación. El piso bajo posee arcos de herradura apuntados, sustentados sobre pilares con molduras cuadradas a modo de basas con capiteles piramidales con decoración escultórica. Los arcos de la galería superior son escarzanos propios del siglo XVI y con los escudos heráldicos de la Casa de Alba en las esquinas. Para visitarlo, tenemos que venir un lunes de 10 a 11 y cuarto. Eso sí, la entrada es libre.





MATERIAL GRÁFICO

Esta vez Sagrario nos envía su punto de vista de la jornada.

Pese a tener otros quehaceres familiares, Paco nos regala su buen hacer.

Siempre gustan ver los detalles de Alberto

Esta vez se ha animado Ángel. Es un gusto ver sus fotografías.

José Antonio, libre de la tarea de cerrar el grupo, también nos manda su particular visión

Adolfo también se anima con sus instantáneas.




miércoles, 15 de enero de 2020

LOS FIORDOS SALMANTINOS




Domingo 26 de enero de 2020

Parque Natural Arribes del Duero


Aún con los efectos terapéuticos del baño de sol que nos dimos el pasado domingo en las Hurdes-Sierra de Gata y ya debemos ir planificando la próxima aventura.

Para el domingo 26 de Enero os proponemos un apasionante paseo de unos 16 kilómetros y 500 metros de desnivel por el corazón mismo del Parque Natural Arribes del Duero. Una ruta por los desfiladeros más profundos y espectaculares que el río Duero ha excavado en el duro granito de la gran llanura de la Meseta Norte.

Nuestro punto de referencia será Aldeadávila de la Ribera. Curiosamente, las poblaciones arribeñas están alejadas del gran río, seguramente por ser sus laderas un terreno muy poco productivo, si bien en tiempos de hambrunas se llegó a aterrazar y así aprovechar hasta el último palmo de tierra fértil, para simplemente acoger un olivo o almendro, incluso el resto del barranco se utilizaba para el pastoreo de rebaños de cabras. Por este motivo encontraremos cobertizos y chozos donde pastores, aperos y ganado tenían resguardo. 

Para llegar hasta ellos, se formó un laberinto de sinuosas sendas, que siguiendo el cauce  suben y bajan zigzagueando, para adaptarse a la orografía del terreno.

¿Por qué el título de "Fiordos"? A principios del siglo pasado los ingenieros lusos y españoles, pusieron sus ojos, planos, fórmulas matemáticas y físicas en el Duero y afluentes, para convertir en electricidad la fuerza de sus con sus grandes caudales. Así se fueron construyendo obras imposibles que consiguieron amansar y laminar los bravíos torrentes hasta convertirlos en mansos lagos "glaciares". Guardando distancias, alturas, temperaturas y tarifas viajeras, cuando estemos sobre el majestuoso Picón de Felipe, podríamos imaginar que estamos sobre el Preikestolen o Púlpito noruego.


Ruta de delicias ornitológicas, donde unos prismáticos nos ayudarán a contemplar el vuelo sin esfuerzos de buitres y otras aves, verdadero tesoro vivo del Parque.


Si te apetece acompañarnos a esta exótica aventura, debes esperar hasta el martes 21 a partir de las 16:00 para enviarnos un correo con tu deseo.


Saludos, equipo DeBotas


PRESENTACIÓN


Una de las grandezas de las Arribes del Duero es la diversidad de su paisaje. El río siempre avanza encajonado sirviendo como frontera natural entre España y Portugal, pero es muy diferente contemplarlo en el salto de Saucelle que en el de Aldeadávila. En el primero, el cañón se ‘desparrama’ dejando espacio a cultivos como las vides, los olivos y los cítricos. Sin embargo, junto a la imponente presa de Aldedávila la roca granítica se despoja de la vegetación y forma unas monumentales paredes de hasta 500 metros de altura.
Esta ruta se adentra en ese paisaje vertical que sigue siendo un gran desconocido para muchos. A lo largo de 16 kilómetros, caminamos por uno de los senderos que nos ofrecen una visión más completa y auténtica de las Arribes. Salimos de Aldeadávila de la Ribera por el camino que parte de la ermita de La Santa en dirección a los miradores de Rupitín, Rupurapay y Lastrón. Nuestra compañía serán los huertos, los olivares y algún naranjo que encuentra el hábitat perfecto en la agradable temperatura que se registra por estos lares.
En la primera intersección giraremos a la izquierda en dirección a Rupitín y Lastrón y aparecerán ante nuestros ojos algunos robles y más campos de olivos y de almendros.
A nuestra derecha comenzaremos a intuir el cañón del Duero y los bancales donde brotan vigorosos olivos y almendros aprovechando su abrigo.
Llegaremos a un punto donde el camino se bifurca entre las direcciones al mirador de Lastrón y al de Rupitín. Tomaremos la segunda y a partir de ese momento las vistas del Duero cogerán el protagonismo. Sobran las palabras, porque nos sentiremos unos auténticos privilegiados. En un día claro o con una niebla leve, el escenario será idílico. Imposible no enamorarse de este paisaje después de contemplar semejante espectáculo natural.
Una vez que lleguemos al mirador de Rupitín, la pista concluye y comienza lo bueno. Tomaremos un sendero que sigue descendiendo hasta llegar prácticamente a pie de río. Veremos perfectamente la orilla portuguesa y tocará recargar fuerzas para comenzar el tramo más duro de la ruta. El sendero inicia su ascensión por la ladera del cañón, zigzagueando entre matorrales bajos, algún pino y rocas cubiertas de musgo. Arriba estaremos en el Monte del Puerto. Estoy convencido de que este sendero que abajo en el río, termina en un pequeño embarcadero, antaño sirvió como paso fronterizo, para el contrabando de personas y mercancías.

Ya estamos en lo alto, donde la senda nos lleva por el borde de la trinchera que la fuerza del agua ha excavado en la llanura castellana entre grandes domos graníticos, sin apenas vegetación. Ensimismados con la espectacularidad de la vista y contemplando la silueta de la freguesía portuguesa de Bruçó, llegamos hasta uno de los miradores más espectaculares de las Arribes del Duero. Para alcanzar el Picón de Felipe nos tendremos que desviar unos metros del sendero. Merecerá la pena. Asomarse en sus balcones al cañón del Duero es una experiencia única.
Abandonaremos fugazmente el foso del Gran Río para pasar por el área recreativa de los Llanos de la Bodega. Comenzaremos una verdadera aventura siguiendo un sendero que hemos descubierto ayudándonos de fotografías aéreas y que nos llevará a nuevos miradores, desde donde quizás contemplemos la presa de Aldeadávila a vista de pájaro, en este caso de buitre, que seguramente sobrevolarán sobre nuestras cabezas o veremos descansando en los salientes de los farallones. Más adelante el Poblado del Salto, que incorporó los restos del convento de Santa María la Verde como iglesia de la urbanización destinada a los ingenieros durante la construcción del complejo hidroeléctrico entre 1956 y 1963, año de su puesta en marcha.  Esta instalación está considerada como la obra de ingeniería hidroeléctrica más importante de España.
El muro de hormigón de la presa posee una altura de 140 metros, lo que nos indica que los farallones graníticos que hoy vemos desde el Picón de Felipe, de unos 400 metros, tiene sumergidos bajo el agua otros 140 metros.
Como curiosidad informaros, que el nivel del agua embalsada en la presa de Aldeadávila no oscila, mantiene una cota constante prácticamente situada al 90 por ciento de su capacidad, para generar la máxima presión para la producción eléctrica. El almacenamiento masivo de agua se produce en el embalse de Almendra, estando los dos complejos conectados por una gran galería subterránea de 15 kilómetros, por la que asciende o desciende el agua dependiendo de las necesidades de las demandas energéticas. Así sube del Duero al Tormes cuando sobra electricidad y desciende cuando aumenta el consumo.

DOCUMENTOS GRÁFICOS

Carlos de Dios nos ofrece sus fotografías.

También se ha animado Enrique.

Si alguien disfruta a tope cada jornada, ese es sin duda Paco, que siempre nos enseña lo que nadie ve.
Por cierto, que las fotografías de la presa de Aldeadávila soltando agua no son de este día.

Siempre que viene Vicente, nos regala su buen hacer, esta vez con la ayuda de "los cuñaos" y de Elvira Sastre


jueves, 2 de enero de 2020

LAS HURDES Y LA SIERRA DE GATA



Domingo 12 de enero de 2020

Las Hurdes y Sierra de Gata


Aún sin superar los efectos de la despedida y recibimiento anual y ya tenemos que ir planteando la próxima actividad con DeBotas. ¡Cómo pasa el tiempo!

Para iniciar la temporada, hemos planteado sumergirnos en lo más profundo de la España más inhóspita. La fama de las Hurdes como una tierra donde la vida era algo más que un milagro, traspasó nuestras fronteras y tuvo que ser el propio monarca Alfonso XIII quien se pusiera manos a la obra para solucionar tal afrenta... Bueno, más bien manos al rifle, que como buen Borbón fue un gran apasionado de la caza y ya que pasaba por allí, se puso a ayudar a mantener el equilibrio ecológico abatiendo un buen número de fieras cabras monteses, entre otras alimañas.

Bueno, lo cierto que tras las visita regia y la inestimable ayuda del paso del tiempo, de aquellas Hurdes lo único que quedan son sus maravillosos paisajes, que admirarlos es precisamente nuestra pasión. Partiremos de Ovejuela, nuestro ojos ya se habrán acostumbrado a los meandros que forman los ríos y por donde serpentearon los caminos y hoy lo hacen las nuevas carreteras. A las terrazas y canalizaciones para el agua, que nuestros antepasados tuvieron que construir, siempre a mano, para conseguir trasformar el paisaje contundentemente vertical, en miles de minúsculos espacios horizontales, para así intentar sacarse el sustento en este mundo tan hostil.

Como os decimos en la cabecera, también queremos visitar una vez más, la Sierra de Gata, también a la más profunda y escondida. Concretamente llegaremos hasta la pintoresca población de Robledillo de Gata, recientemente incluida en el selecto club de Los Pueblos más Bonitos de España. Para estar ahí se necesitan una serie de valores y estéticas que intentaremos descubrir y disfrutar. 
¿Y el camino? Pues serán escasamente 14 los kilómetros que tendremos que caminar, pero ambas poblaciones y comarcas las separan la Sierra de La Bolla. Ascenderemos los 400 metros de desnivel por preciosa y bien trazada senda de herradura entre alcornoques y un buen nutrido bosque de castaños centenarios. Una vez en el alto, recorreremos unos llanos kilómetros por entretenidas pistas, esto último lo digo por las charlas a las que su amplitud dan pie. El descenso a Robledillo lo realizaremos por una maltrecha calzada romana, que abandonaremos para volver al más sugerente mundo del herraje, haciéndole una visita de cortesía a los cuatro muros que aún restan de la ermita de Santo Tomé.
En lugar de entrar al pueblo, seguiremos hasta el autobús siguiendo las aguas del río Árrago que decora, cual nacimiento la pétrea población.
Una vez descargados de mochilas, intentaremos que nos muestren el afamado Museo del Aceite, donde además se puede adquirir este producto.

Si os apetece acompañarnos, deberéis enviarnos un correo con vuestro deseo el próximo martes día 7 a partir de las 16:00.

Saludos, equipo DeBotas


DESCRIPCIÓN

La comarca de Las Hurdes en Cáceres, se caracteriza por muchas cosas, entre otras por la presencia constante del agua que, peleando con los suelos pizarrosos, crea vistosos meandros y sorprendentes saltos de agua. A casi todos hay que llegar andando, ruta señalizadas que merecen la pena por la belleza de su paisaje. La ruta de hoy nos llevará hasta el salto de agua de Ovejuela: El Crorrituelo, una cascada de 70 metros de altura.

Partiremos de la alquería de Ovejuela, una de las once que tiene Pinofranqueado, con apenas un centenar de habitantes. Es uno de los pueblos más antiguos de toda la comarca hurdana. En documentos del S. XI se cita con el nombre de «Oveiola». En sus inmediaciones, se encuentran los vestigios de un gran asentamiento prerromano, que las gentes de estos lugares llaman «Otulia» o «Vitulia».

Caminaremos por un camino cómodo, rodeados de pequeños huertos, que nos lleva hasta la piscina natural de la localidad, que en verano aprovechas las aguas del río Ovejuela. Por encima de la piscina, un pequeño puente nos cruza al otro lado, donde arranca un pequeño sendero que sigue el curso del río, encajado entre sierras, pizarras, pinos y olivos en bancales que nos acompañan en toda la jornada.

Es un paisaje moldeado, hecho a conciencia; la mano del hombre ha cambiado esta comarca estigmatizada por Buñuel y, gracias a él, recuperada para hacerla habitable y deseada.

El Chorrituelo aparece entonces, el agua sabe como salvar desniveles; simplemente se deja caer para deleite de todos.


A la izquierda del cauce hay un pequeño sendero, apenas 300 metros, que nos llevará al sendero del GR 10 que  comunica la localidad valenciana de Puzol con Lisboa sirviendo de unión entre el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico. 




ROBLEDILLO DE GATA: EL TESORO ESCONDIDO DE SIERRA DE GATA

Buscando naturaleza, tranquilidad, tradiciones, costumbres, aire puro y gente afable, tendremos la suerte de descubrir otro de esos pequeños lugares de nuestra geografía.

Bien es sabido que nos encanta el mundo rural y todo aquello que lo envuelve y caracteriza, motivo por el que siempre estamos predispuestos a descubrir y dar a conocer esos destinos cercanos, para cuya visita no son necesarias ni grandes logísticas ni planificaciones, que tienen mucho que ofrecer por muy poco.

Y en esta ocasión nuestro gran descubrimiento se encuentra en plena Sierra de Gata, al norte de la provincia de Cáceres (Extremadura), protegido por bosques frondosos y escondido en uno de los valles más profundos de dicha sierra extremeña. Singular paraje en el que se ubica un bonito pueblo con encanto llamado Robledillo de Gata y que es, sin duda, el tesoro escondido de la Sierra de Gata.

Su ubicación y su arquitectura tradicional, basada en el uso del barro, la madera y la piedra, le han obsequiado con la fortuna de ser declarado Bien de Interés Cultural como Conjunto Histórico Artístico y hace pocas fechas uno de Los Pueblos más Bonitos de España. Una suerte que esconde tras de sí un gran esfuerzo y dedicación por parte de sus menos de cien convecinos, que han sido capaces de mantener y recuperar el patrimonio arquitectónico y cultural de la localidad sin prácticamente ninguna ayuda de organismos oficiales. Pero, a pesar de ello, tanto esfuerzo y dedicación han merecido la pena y han conseguido mantener la esencia rural de un lugar con mucho encanto.

Robledillo de Gata es posiblemente uno de los mejores ejemplos, conservados, de la arquitectura tradicional extremeña. Se caracteriza por viviendas a varias alturas, para salvar los desniveles del valle sobre el que se ha levantado, bonitas balconadas decoradas con flores y una decoración de las fachadas utilizando dibujos geométricos muy característicos.

La construcción a varias alturas ha dado como resultado que el pueblo esté plagado de intrigantes túneles y pasadizos que, cruzando bajo las viviendas, conectan las estrechas calles de Robledillo de Gata.

El agua es otro de los protagonistas de la localidad, siendo abundante incluso en verano.
El río Árrago cruza por la parte más baja del casco histórico y da lugar a un bonito entorno fluvial que los roblillejos han sabido aprovechar para cultivar huertos, crear un entorno de piscinas naturales y dar lugar a un bonito y refrescante paseo a orillas del río y bajo las características fachadas.

Al río llega un manantial, o manadero, que cruza el pueblo desde su parte más alta y cuyas aguas se aprovechan en la actualidad para dar lugar a algunas fuentes , creando bonitos y refrescantes rincones entre las calles de la localidad.

Aprovechando también la fuerza de las aguas del río Árrago se construyó un molino hidráulico, que data de la época medieval (siglos XI-XII) y se utilizaba para prensar la cosecha de aceituna de la zona y producir aceite. En la actualidad el «Molino del Medio», que es como se le conoce, se ha mantenido y conservado como Museo del Aceite gracias al empeño e ilusión de Julio y Tere que nos acompañará en la ruta.

En el museo se conserva la maquinaria y los elementos típicos que, en su día, se utilizaron para producir el aceite de la comarca, ofreciendo un interesante “viaje en el tiempo” para conocer una de las actividades tradicionales de Robledillo de Gata.

Nosotros visitaremos  el museo donde podremos adquirir el aceite de producción propia en la tienda de productos típicos contigua al museo.  Un pequeño negocio con cuyos ingresos, permiten cubrir los gastos para que el Molino del Medio pueda seguir abierto al público.

Otra de las grandes joyas del patrimonio Robledillo de Gata lo representa la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción del siglo XVI

Según nos indicaron se levanta sobre un antiguo palacio de la familia Alba y que pasó a manos de la marquesa de Monroy antes de ser finalmente destinado a iglesia.


La fachada de la iglesia ha sido restaurada, y se conservan sus características columnas exteriores del atrio, aprovechando para alguna de ellas antiguos elementos de la época romana. En su interior destacan sus elaboradas tallas de madera del altar. Siendo especialmente curioso el Cristo de brazos articulados ubicado a sus pies, una talla de gran realismo.

LA MIRADA DE NINES

La vida inacabada...
Y "qué bonita es la vida aunque a veces se confunda"… Hoy los caminos me llevan a vuestros recuerdos… Y es que la vida queda inacabada cuando sesga demasiado pronto su recorrido. Y aunque generalmente nunca nos parece idóneo el momento, a veces nos resulta demasiado hiriente…
Dónde quedan las palabras por decir, los abrazos que no abarcan, las miradas que lanzar a horizontes que ahora quedan difuminados hasta desvanecerse…
... como la niebla con la que empezamos esta preciosa ruta... de la cadencia y decadencia de la vida acabada e inacabada... desde Las Hurdes a La Sierra de Gata.
Salida desde Ovejuela... jurdana… qué bonita y qué bonita palabra!
Recorrido de agua y terrazas de olivares, paradojicamente en un día de azules acompañado de rayos imperceptibles a las retinas, pero que abrigan la piel y el sentimiento, y que recrean una vez más los sentidos.
Aguas transparentes que se precipitan desde alturas diferentes… como la vida inacabada…
Nidos de procesionaria que en algún momento eclosionarán y conformarán rutas alineadas que contaminarán a otros tantos individuos si no se interpone un extraño elemento que provoque vida inacabada…
Amig@s, personas, conversaciones, confidencias, reflexiones, sorpresas de enamorados, propuestas... cruce de caminos de vidas inacabadas.
Solanas y umbrías en necesarias vertientes opuestas, de una ruta serpenteante y hoy se me antoja dispuesta metafóricamente en la vida acabada e inacabada.
Túneles vegetales de vida inacabada y alfombras de crepitar de hojas secas de vida acabada…
Malezas y ramas arrastradas dejando entrever qué fuerza gana en un pulso de poder.
Descenso por una desvastada (vida acabada) y, a pesar de ello, fascinante calzada romana que nos lleva hasta el asombroso Robledillo de Gata donde acabamos nuestra ruta de la mano de la familia de Ana y Agustín con, entre otros puntos de interés, la visita invitada al Museo del Aceite, de donde recojo la frase de Julio que me hizo un pellizco en el pensamiento: “… la miseria lo ha conservado…”
Y vuelta, relajada, a la realidad cotidiana con la belleza acompañada de la luna anaranjada y las temperaturas heladas detrás del cristal protector y dentro del ánimo desprotegido (o alma para quienes tengáis) por el recuerdo, hoy aún sensible y siempre entrañable, de las Vidas Inacabadas...

MATERIAL GRÁFICO

El más madrugador en mandarnos sus fotografías ha sido José Antonio.

Los retratos de Paco, también llamados "robados", cuando el afectado no es consciente.

Las coloridas fotografías de Alberto

Le lleva su tiempo, pero siempre gusta ver las cuidadas fotos de José Luis.

miércoles, 18 de diciembre de 2019

UN AÑO PARA NO OLVIDAR



FELIZ 2019


Habíamos pensado haceros este regalo para Fin de Año, pero tenemos la agenda muy apretada últimamente, por lo que pensamos que para Reyes quedaría muy bien. Pero no está mal recibir una pequeña sorpresa en rebajas, que además te gastas menos.


La cosa es que hemos preparado un vídeo (con música) resumen del pasado 2019, que siempre gustan los recuerdos. Esperemos que os guste. PINCHAD AQUÍ PARA VERLO




PACO NO HA PREPARADO UN PRECIOSO VÍDEO CON SU SELLO PERSONAL
                                            PINCHA AQUÍ PARA VERLO




                                             ESTA ES NUESTRA FELICITACIÓN





FELIZ 2018

Que noo, que no me he equivocado con la fecha como a veces me ocurre... 
Bueno, una vez pasados los fastos, las resacas, la catarata de felicitaciones, hemos pensado que nosotros os vamos a desear algo distinto, que el año 2018 haya sido fantástico y maravilloso. Para refrescaros la memoria, hemos realizado un pequeño vídeo con momentos inolvidables de este año que terminamos. https://youtu.be/MWl1IkpR0a0

Como el del año pasado lo tenemos a mano, también os mandamos el enlace, que recordar es alargar la felicidad de esos momentos. https://youtu.be/jedHCsPh2wQ






FELIZ 2017


Muy buenas a tod@s.

El equipo de DeBotas termina de prepararos un regalo de felicitación para tod@s vosotr@s. Con él deseamos que paséis unas maravillosas fiestas y que el próximo año 2018 nos aporte nuevas experiencias, tan emocionantes y satisfactorias, como han sido las del año que se nos escapa entre los dedos.
Daros las gracias a cuantos habéis participado en nuestras aventuras, como a l@s que no habéis podido hacerlo, así como a l@s fotógraf@s, que con su visión, nos ofrecen la posibilidad de revivir momentos maravillosos de nuestras vidas.
A un nivel más amplio y de ahí la canción de Luis Llach, deseamos que en 2018 las diferencias nos enriquezcan y no sirvan para separarnos.

¡¡¡QUE TOD@S TENGAMOS SUERTE, QUE LA NECESITAMOS!!!


TRADUCCIÓN DE LA LETRA

Que Tengas Suerte  Lluis Llach



Si me dices adiós,
quiero que el día sea limpio y claro,
que ningún pájaro
rompa la armonía de su canto.

Que tengas suerte
y que encuentres lo que te ha faltado
en mí.

Si me dices te quiero,
que el sol haga el día mucho más largo,
y así, robar
tiempo al tiempo de un reloj parado.

Que tengamos suerte,
que encontramos todo lo que nos faltó
ayer.

Y así toma, todo el fruto que te pueda dar
el camino que, poco a poco, escribes para mańana.
que mañana faltará el fruto de cada paso;
por ello, a pesar de la niebla, hay que caminar.

Si vienes conmigo,
no pidas un camino llano,
ni estrellas de plata,
ni un mañana lleno de promesas, sólo
un poco de suerte,
y que la vida nos dé un camino
bien largo.

Y así toma, todo el fruto que te pueda dar
el camino que, poco a poco, escribes para mańana.
que mañana faltará el fruto de cada paso;
por ello, a pesar de la niebla, hay que caminar. 


Que Tengas Suerte Lluis Llach

Para ver el vídeo que os hemos preparado, pincha aquí


viernes, 6 de diciembre de 2019

FIN DE AÑO SENDERISTA




Domingo 15 de Diciembre de 2019

El Bierzo, León.


Parece que comenzó ayer pero ya tenemos que ir pensando en despedir el desdichado 2019. Cierto que aún queda mucho tiempo para el día 15 de diciembre, fecha que hemos elegido para celebrar el Fin de Año Senderista de DeBotas, pero debemos ir haciendo preparativos y reservando restaurante.

Este año nos acercaremos hasta la comarca leonesa de El Bierzo para realizar una ruta circular de tan sólo 11 kilómetros con 400 metros de tendida subida y lo mismo de bajada.
Café de inicio de ruta, comida y autobús salen a unos 30 euros (aún queda por confirmar el autobús).
Si os apetece el plan que hemos preparado y que más abajo os detallamos, debéis mandarnos un correo con vuestro deseo a partir del lunes 2 a las 16:00.
Ni decir tiene, que al ser una actividad con reserva de restaurante, debéis ser aún más comedid@s a la hora de las bajas...

HISTORIA:
En su día, El Equipo DeBotas, se acercó hasta Molinaseca dispuesto a realizar una ruta senderista circular, uniendo la llamada Senda de Las Puentes de Malpaso con el Camino de Santiago. Terminada ésta y sobre el mismo puente medieval que da paso al caserío de Molinaseca, nos llama poderosamente la atención un enorme cartel anunciador del restaurante vecino. A esas horas, después de la caminata y sin haber comido, nos anuncian un tentador botillo, estrella gastronómica de El Bierzo y que nosotr@s no habíamos probado nunca. Por supuesto, que el bocadillo que teníamos para la comida, volvió para la cena, ya en Salamanca. Esta es la breve historia que queremos revivir con tod@s vosotr@s.

Pero como no sólo de botillo vive el hombre, también tenemos otros atractivos para dirigirnos hasta Molinaseca. Ya la misma población está declarada Conjunto Histórico-artístico, que nos indica el valor estético de la villa. Las Puentes de Malpaso, lugar de trágicos recuerdos de nuestra incivil postguerra, enmarcado en un entorno de jóvenes encinas y con el saltarín Meruelo a nuestros pies.
El Camino de santiago tiene el honor de ser el primer Itinerario Cultural Europeo desde 1987 y  desde 1993 está catalogado como Patrimonio de la Humanidad. Claro que tanta pomposidad rechina sobre el terreno, al comprobar la chapucera señalización del Camino, así como su nulo mantenimiento... pero su espíritu sigue presente y son raras las sensaciones que se sienten al pisar sobre las mismas piedras y el mismo polvo que millones de peregrinos lo hicieron antes desde tiempos remotOS

MATERIAL GRÁFICO

Paco, encantado de la vida, nos regala su mirada de la jornada.

Mientras envía sus deseadas fotografías, nos podemos entretener con este simpático vídeo que se ha currado José Luis. Habrá que verlo de cuando en cuando para recordar buenos momentos. Deciros que pinchando aquí ya podemos disfrutar de sus fotografías

Alberto nos manda unas pocas fotos. El día no estaba para distraerse, había que disfrutarlo.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

UNIENDO EL JERTE A LA VERA



Domingo 1 de Diciembre de 2019

Valle de El Jerte y La Vera


Buenas tardes a tod@s.
Continuando con nuestro periplo otoñal extremeño, os proponemos descubrir otro precioso rincón de esta tierra tan extremadamente frondosa y variada. 
Si observáis un mapa comprobaréis que descendiendo de Salamanca hacia Cáceres, entramos de lleno en el valle del Ambroz, donde comenzamos la aventura del domingo pasado. Hacia la derecha (Este) se encuentra el de El Jerte, que fue donde la terminamos. Y más al Este tenemos La Vera. 
Pues bien, si el domingo pasado franqueamos con trabajo los Montes de Tras la Sierra, en esta ocasión cruzaremos cómodamente la de Tormantos, ambas son las sierras que delimitan el maravilloso Valle del Agua, El Jerte.  Como os decimos, a diferencia del Puerto de honduras, el de San Bernabé prácticamente sólo lo tendremos que descender para alcanzar nuestro destino verato, Gargüera, ya que Casas del Castañar se encuentra a 700 metros de altitud y el alto a 900. 
Son varias las poblaciones que salpican el Valle del Jerte, en las que su toponimia hace referencia al tipo de vegetación que las rodea; así Piornal, el pueblo más elevado de Extremadura, el piorno nos complicó y cómo, el paso en nuestra búsqueda de la Cueva de la Serrana de La Vera. Los robles o rebollos esconden el rosario de cascadas de la Garganta La puria, en Rebollar. Pues ¿qué veremos en Casas del Castañar? admiraremos un conjunto de castaños monumentales, catalogados y protegidos dada su importancia cultural y natural. Son seres vivos que han sobrevivido a desastres humanos y naturales, que llegada esta época se visten con sus mejores galas otoñales, regalando con generosidad a sus cuidadores el fruto que antaño mitigaba el hambre, siendo considerada durante siglos la castaña como el principal alimento de la población.
De lo que también disfrutaremos será de unas vistas privilegiadas tanto del Valle del Jerte, con Plasencia a nuestros pies, como de la Vera, acurrucada entre las cumbres de Gredos.

Concretando: el domingo 1 de diciembre realizaremos una preciosa ruta de 16 km y un desnivel de 300 metros de subida por pista entre cerezos (acumulados en sube-baja otros 200) y de 400 de descenso por amplio camino tradicional (acumulados, otros 200).

Si os apetece acompañarnos en esta nuevo episodio otoñal, debes esperar al martes 26 y a partir de las 16:00 enviarnos un correo con tu deseo.

Recordaros que solo podéis apuntaros dos personas por correo y que si hubiese más peticiones que plazas, se tendrá en cuenta las veces que ya habéis venido, así como las que habéis quedado en lista de espera.

Saludos, equipo DeBotas

CRÓNICA

Ya en otras ocasiones os he comentado que cuando creamos una ruta lo hacemos como si de na película se tratara. Para empezar, nunca os mostramos los lugares más bonitos o especiales que admiraremos; sería como saber quién es el asesino antes de tiempo. Y así sucesivamente.
En la que nos ocupa, la imaginamos en un día radiante, sabíamos por dónde comenzar, qué ver, dónde comer... pero la vida del rutero es muy  frustrante y el domingo amaneció lloviendo lo que no había llovido en todo el año hidrográfico. SUSPENSE Así sería la ruta de hoy. Tan sólo tenía claro dónde tomar el café con churros que ya estaba encargado... (continuará)

Lo que es de agradecer es que con las previsiones y los aciertos de éstas en los días previos, no se nos produjo ninguna baja de los 59 participantes. Todos confiaban en que el día iba a a ser agradable.

LA MIRADA DE NINES

De Casas del Castañar a Gargüera, uniendo el Jerte con la Vera.
Ruta CHA...
Ruta CHApoteada, paseando una sinfín alfombra de hojas ocres, mullida y de brillos sin necesidad de barniz; paseo de charcos, barros y "minas" (antipersonas) de ganado vacuno 😜
Ruta CHAparroneada, cadena de hombres y mujeres, quasimodos coloreados (las capas con mochila nos regalan ese aspecto carnavalesco😂) que a pesar de las aguas arrojadas por los gruñus (de Vicente), sonríen a los paisajes y a los momentos otoñales que sólo pueden ser disfrutados por loc@s senderistas en días de lluvia y niebla como el de hoy.
Ruta CHArlatana que me atrapa a tantas personas... Rosa, nuestra (hada) madrina de senderismo 😘... madrina de amigos... Marta, Pablo y esperemos, que pronto... Toño. Gracias mil.
Eduardo e Inés, anfitriones de los que lo poco que voy conociendo, comparten su pasión incondicionalmente... Gracias mil.
José Luís y Paco... que dan permanencia, parando las agujas del reloj, a la expresión de la naturaleza... la vegetal, la animal y la humana. Gracias mil.
Pedro y Pilar... incansables y solidarios. Siempre echando mano a quien les pide ayuda y a quien sin pedirla... lo necesita-mos. Gracias mil.
Caminantes que poco a poco, l@s nuev@s, vamos conociendo y que nos hacen pasar risas, conocimiento, conversación, colaboración ... compartiendo café (Carlos y su marcaje implacable), bota de vino, o estupendo bollo de naranja y nueces... O mucho más allá de esto... compartiendo, porque sí, un domingo estupendo, María José, José María, Esther, Alberto... Prometo ir aprendiendo más nombres...
Gracias mil...


MATERIAL GRÁFICO

Las más madrugadoras han sido las imágenes de Carlos de Dios
Además, nos obsequia con un audio muy otoñal

Una de las personas que mejor lo pasan o al menos que más lo exteriorizan, es Paco y además siempre nos regala sus impagables fotografías para que volvamos a vivir los recuerdos.

El amigo Vicente nos aporta su visión poética de tan lírica jornada. En estos montes, además de los gruñus, también se esconden las musas.

Alberto nos muestra su mirada especial de la jornada.

Teresa se une y manda sus fotografías.

A José Luis no sé si le quedarán más colores en la cámara, los ha gastado todos en sus fotografías